A.P. Moller-Maersk ha presentado los resultados del primer trimestre de 2026, un periodo marcado por el crecimiento de volúmenes en las tres divisiones del grupo —Ocean, Logistics & Services y Terminals— pero también por la persistente presión a la baja sobre las tarifas de flete marítimo, derivada del exceso de capacidad en la flota mundial de portacontenedores. La facturación consolidada se situó en 12.970 millones de dólares, un 2,6% menos que los 13.321 millones del primer trimestre de 2025, mientras que el beneficio operativo (EBIT) cayó hasta los 340 millones de dólares, frente a los 1.253 millones de un año antes. El EBITDA descendió a 1.753 millones de dólares desde los 2.710 millones del periodo comparable.
El consejero delegado de Maersk, Vincent Clerc, señaló que la compañía ha registrado una demanda sólida en la mayoría de regiones, lo que ha sostenido un crecimiento robusto de volúmenes en los tres segmentos de negocio. Clerc subrayó que la red flexible de la división oceánica continúa demostrando su valor, al haber permitido reducir el coste unitario un 7% incluso con las disrupciones causadas por el conflicto en Oriente Medio.
La división Ocean, que representa el grueso de la actividad de Maersk, experimentó un incremento de los volúmenes cargados del 9,3%, hasta 3,2 millones de FFE (unidades equivalentes a contenedores de 40 pies), impulsado principalmente por las exportaciones asiáticas. Sin embargo, la tarifa media de flete por contenedor descendió un 14%, hasta los 2.081 dólares por FFE frente a los 2.427 dólares del primer trimestre de 2025. Este descenso de las tarifas, provocado por la sobrecapacidad de la industria —la flota nominal mundial era un 6,3% mayor que un año antes—, arrastró los ingresos de la división un 8,2% hasta los 8.178 millones de dólares y llevó el EBIT a territorio negativo, con unas pérdidas operativas de 192 millones de dólares frente al beneficio de 743 millones del año anterior. Los costes operativos se mantuvieron estables en 7.000 millones de dólares gracias a la reducción del 16% en el precio medio del búnker y una mejora del 5,3% en el consumo de combustible, mientras que la tasa de utilización de la flota alcanzó el 96%, frente al 92% del periodo comparable.
El segmento de Logistics & Services registró su octavo trimestre consecutivo de mejora interanual del margen EBIT, que se elevó al 4,6% desde el 4,1% de un año antes. Los ingresos de esta división crecieron un 8,7%, hasta 3.793 millones de dólares, con mejoras generalizadas en todas las líneas de servicio: la actividad de transporte terrestre (Transported by Maersk) aumentó un 10%, la de almacenaje y distribución (Fulfilled by Maersk) un 8,3% y la de gestión de cadena de suministro (Managed by Maersk) un 6,1%. Los volúmenes de carga aérea se dispararon un 20% interanual. El EBIT de la división alcanzó los 173 millones de dólares, un 22% más que los 142 millones del primer trimestre de 2025.
La división de Terminals completó otro trimestre sólido, con un crecimiento de volúmenes del 4,3% hasta 3,47 millones de movimientos, liderado por Norteamérica, donde la actividad creció un 11%. Los ingresos se situaron en 1.314 millones de dólares, un 6,7% más, y el EBIT ascendió a 436 millones de dólares frente a 394 millones del año anterior, con un margen del 33,2%. APM Terminals avanzó durante el trimestre en varios proyectos estratégicos de expansión: la terminal de Suape (Brasil) entró en su fase final de construcción con una inversión de 350 millones de dólares; se inauguró la Fase II de Lázaro Cárdenas (México) y arrancó la construcción de la Fase III por otros 350 millones de dólares; la compañía adquirió una participación del 49% en la terminal de Hai Phong (Vietnam); y se formalizó una asociación con DP World en el puerto de Yeda (Arabia Saudí). Posteriormente al cierre del trimestre, APM Terminals y Eurogate acordaron invertir 1.000 millones de euros en la modernización de la terminal North Sea de Bremerhaven (Alemania), para ampliar su capacidad de 3 a 4 millones de TEUs.
En materia de inversiones, Maersk encargó durante el trimestre ocho grandes buques de 18.600 TEUs con motores dual-fuel, capaces de operar con combustible convencional o gas licuado, cuya entrega está prevista entre 2029 y 2030. La compañía opera ya 21 buques dual-fuel y tiene un total de 33 unidades en cartera de pedidos. Además, completó con éxito la primera navegación con etanol al 100% como combustible, abriendo una nueva vía de descarbonización para su flota.
El conflicto en Oriente Medio, iniciado el 28 de febrero de 2026, tuvo un impacto financiero limitado en el trimestre, aunque obligó a Maersk a suspender escalas en el estrecho de Ormuz y en el canal de Suez y a restringir reservas en las áreas afectadas. La compañía ofreció rutas alternativas y soluciones de almacenamiento temporal, con especial atención a la carga de alimentos, medicamentos y productos perecederos.
La naviera danesa mantiene sus previsiones para el conjunto de 2026, con un EBITDA subyacente estimado entre 4.500 y 7.000 millones de dólares y un EBIT subyacente en un rango de -1.500 a 1.000 millones de dólares. Maersk espera que el mercado mundial de contenedores crezca entre un 2% y un 4% en el año, si bien el balance de riesgos se inclina a la baja por los precios energéticos elevados y las restricciones al comercio en la región del Golfo.
