Maersk ha comunicado a sus clientes la suspensión temporal de la aceptación de contenedores vacíos en varios países del Golfo Pérsico como consecuencia de la situación que afecta a la navegación y las operaciones portuarias en el entorno del Estrecho de Ormuz. La medida, anunciada el 9 de marzo de 2026, afecta a las importaciones con destino a Emiratos Árabes Unidos, Catar, Arabia Saudí (puertos de Dammam y Jubail), Baréin, Kuwait, Irak y Omán (puerto de Duqm), y estará vigente hasta nuevo aviso.
La naviera danesa, una de las mayores operadoras de transporte marítimo de contenedores del mundo, ha indicado que la decisión responde a la necesidad de proteger la seguridad de sus buques, tripulaciones y la carga de sus clientes ante la evolución de los acontecimientos en la región. Con esta medida, los contenedores vacíos procedentes de importaciones en los países afectados no podrán ser devueltos en sus ubicaciones habituales, sino que deberán ser entregados exclusivamente en tres puntos designados por la compañía: los puertos omaníes de Salalah y Sohar, y el puerto saudí de Yeda, situados todos ellos fuera del ámbito directo del Estrecho de Ormuz.
El Estrecho de Ormuz, que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el Océano Índico, constituye una de las arterias marítimas más estratégicas del mundo. Por este paso transita una parte significativa del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado, además de un volumen considerable de tráfico de contenedores vinculado al comercio con los países ribereños del Golfo. Cualquier alteración en la navegabilidad de este estrecho tiene repercusiones directas sobre las cadenas de suministro globales y sobre las operaciones logísticas de las grandes navieras.
En su aviso a clientes, Maersk ha detallado las condiciones aplicables en materia de detención y demora (D&D) de los contenedores. La compañía ha señalado que en los puntos de devolución designados se aplicará la tarifa local de D&D vigente, sujeta a la legislación de cada país, y ha remitido a los clientes a su página de información local para la región de India, Oriente Medio y África. Asimismo, la naviera ha previsto un mecanismo para aquellos casos en los que la devolución transfronteriza de contenedores a los puntos designados resulte ilegal o se vea materialmente impedida por las autoridades competentes. En tales supuestos, Maersk ha solicitado a sus clientes que contacten con su representante local en un plazo de siete días desde la publicación del aviso para acordar una solución provisional que se ajuste a la normativa aplicable.
La naviera ha subrayado que estas medidas están sujetas a modificaciones en función de la evolución de las condiciones operativas y de seguridad en la zona, y ha comprometido la publicación de actualizaciones periódicas a través de su página dedicada a la situación en Oriente Medio. Para cualquier cuestión relacionada con instrucciones, documentación o excepciones, la compañía ha puesto a disposición de sus clientes a sus equipos locales, solicitando que las consultas se acompañen de los números de conocimiento de embarque correspondientes.
La decisión de Maersk se produce en un contexto de creciente tensión geopolítica en la región del Golfo Pérsico que ha venido afectando al tráfico marítimo internacional en los últimos meses. La industria naviera global ha tenido que adaptar sus operaciones en repetidas ocasiones ante las amenazas a la seguridad de la navegación en distintos puntos de Oriente Medio, una dinámica que ya se intensificó a partir de finales de 2023 con los ataques a buques mercantes en el Mar Rojo por parte de los hutíes de Yemen y que ahora se extiende al Estrecho de Ormuz.
