Málaga se ha posicionado como una de las nueve ciudades candidatas a albergar la futura Autoridad Aduanera de la Unión Europea (EUCA), el nuevo organismo comunitario encargado de coordinar la acción aduanera y de prestar apoyo a las autoridades nacionales de aduanas en el conjunto de la Unión. Junto a la capital malagueña, aspiran a convertirse en sede de la EUCA las ciudades de Lieja (Bélgica), Zagreb (Croacia), Lille (Francia), Roma (Italia), La Haya (Países Bajos), Varsovia (Polonia), Oporto (Portugal) y Bucarest (Rumanía).
El Consejo aprobó formalmente este martes el procedimiento acordado con el Parlamento Europeo para determinar qué ciudad acogerá la nueva agencia. La decisión final sobre la sede está prevista para el próximo 25 de marzo, fecha en la que se celebrará una reunión interinstitucional informal a nivel político entre ambos colegisladores.
De acuerdo con el mecanismo establecido, tanto el Consejo como el Parlamento seleccionarán de manera independiente dos ciudades candidatas preferentes de entre las nueve aspirantes, a partir de una evaluación previa elaborada por la Comisión Europea. Una vez realizadas ambas selecciones, las dos instituciones se reunirán para comunicar sus respectivas listas reducidas. Si una misma ciudad aparece en las dos listas, quedará automáticamente designada como sede de la EUCA sin necesidad de votación adicional.
En el supuesto de que no exista coincidencia entre las candidaturas seleccionadas por el Consejo y el Parlamento, los colegisladores procederán a celebrar sucesivas rondas de votación hasta alcanzar un acuerdo sobre una única ciudad. Todo este proceso —la elección de las candidaturas preferentes, la presentación de las opciones y, en su caso, las votaciones necesarias— se llevará a cabo durante la jornada del 25 de marzo.
La creación de la EUCA se enmarca en la reforma del marco aduanero general de la Unión Europea. Esta reforma responde a la necesidad de hacer frente a la creciente presión generada por el aumento de los flujos comerciales internacionales, la fragmentación de los sistemas aduaneros nacionales, el rápido crecimiento del comercio electrónico y las transformaciones derivadas del actual contexto geopolítico. Las negociaciones entre el Consejo y el Parlamento Europeo sobre el conjunto de esta reforma continúan en curso.
La candidatura de Málaga sitúa a la ciudad andaluza en la pugna por atraer una institución europea de nueva creación con competencias transversales en materia de coordinación aduanera, en un momento en el que la Unión Europea busca dotar de mayor coherencia y eficacia a sus mecanismos de control comercial en las fronteras exteriores del bloque comunitario.
