Moeve y Galp han anunciado este miércoles un acuerdo no vinculante para avanzar en las negociaciones de una potencial integración de sus negocios downstream en la Península Ibérica, con el objetivo de crear dos compañías energéticas líderes y reforzar la inversión, la competitividad y la transición energética.
La operación planteada contempla la creación de dos plataformas complementarias. Por un lado, IndustrialCo, una plataforma industrial enfocada en refino, química, trading, combustibles bajos en carbono y moléculas verdes —como biocombustibles e hidrógeno—, orientada principalmente a clientes industriales. Por otro, RetailCo, una plataforma de movilidad centrada en la venta minorista de combustibles, recarga de vehículos eléctricos y servicios de conveniencia.
Según lo previsto, los accionistas de Moeve, Mubadala y Carlyle, controlarían IndustrialCo, mientras que Galp mantendría una participación superior al 20%. En el caso de RetailCo, el control sería compartido entre los accionistas actuales de ambas compañías. La combinación excluye otros negocios de Galp, como Upstream, Renovables y el suministro y trading de petróleo, gas y energía.
La futura plataforma industrial contaría con una capacidad combinada de procesamiento de crudo cercana a los 700.000 barriles diarios, repartida en tres complejos industriales con acceso privilegiado al mar y logística integrada. El objetivo es transformar estas instalaciones en hubs multi-energía, capaces de atraer inversión industrial a largo plazo y acelerar el despliegue de soluciones bajas en carbono, contribuyendo a la reindustrialización y a la seguridad energética de España y Portugal.
Por su parte, RetailCo integraría las redes de estaciones de servicio de ambas compañías para crear una red panibérica de aproximadamente 3.500 puntos, con ventas agregadas estimadas superiores a 6,5 millones de toneladas de productos petrolíferos en 2025. La mayor escala permitirá reforzar la oferta de conveniencia y acelerar la inversión en recarga eléctrica y soluciones de movilidad de nueva generación.
Hasta el eventual cierre de la operación, previsto no antes de mediados de 2026, Moeve y Galp seguirán operando como compañías independientes. Cualquier acuerdo definitivo estará sujeto a la firma de contratos vinculantes, a las aprobaciones corporativas necesarias y a las autorizaciones regulatorias correspondientes. Las compañías han subrayado que, en esta fase, no hay impacto en las operaciones, los empleados ni las relaciones comerciales existentes.
