La Autoridad Portuaria de Santander ha reabierto el puente móvil de Raos, tras completar los trabajos de reparación en la hoja basculante correspondiente al lado Raos. Con esta intervención, queda restablecido el acceso de embarcaciones a la dársena de Maliaño y, por tanto, se recupera la operativa habitual del sector pesquero en su ubicación junto a la lonja.
El presidente de la Autoridad Portuaria, César Díaz, ha confirmado que el sector ya ha sido informado del restablecimiento del servicio, tras una actuación que ha supuesto una inversión estimada en 1,3 millones de euros. Esta cantidad se ha destinado a cubrir tanto la reparación estructural como la implementación de sistemas de monitorización y control del mecanismo móvil del puente.
Durante los últimos ocho meses, el organismo portuario ha llevado a cabo un plan técnico que ha incluido asistencia de ingenierías especializadas, verificación estructural por parte de calculistas, controles de calidad, instalación de sensores y otros elementos orientados a garantizar el correcto funcionamiento del sistema basculante. La intervención no solo ha subsanado las patologías detectadas, sino que ha permitido dotar al puente de herramientas adicionales de supervisión técnica.
En paralelo a los trabajos en la hoja del lado Raos, la Autoridad Portuaria ha habilitado un atraque alternativo en el Muelle de Margen Norte, con el fin de mantener operativa la actividad pesquera durante el periodo de obras. Este recurso se organizó en coordinación con la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Cantabria y la Cofradía de Pescadores, organismos que han estado informados en todo momento del desarrollo de las actuaciones.
Está previsto que en próximas fechas se aborde la reparación de la hoja móvil del lado Maliaño, una intervención que, según ha asegurado la Autoridad Portuaria, no afectará al acceso a la dársena ni a las operaciones habituales del sector.
El cierre parcial del puente de Raos se produjo a raíz de una avería imprevista que obligó a interrumpir el tránsito de embarcaciones hacia la dársena de Maliaño. Desde entonces, la entidad portuaria ha priorizado los trabajos técnicos para garantizar una solución estructural definitiva en el menor plazo posible, permitiendo ahora recuperar la normalidad en las operaciones del sector pesquero.
