La Cofradía de Pescadores de Tarifa ha acogido este jueves dos talleres centrados en las pesquerías de la voracera y la línea de mano con cebo vivo, organizados en el marco del proyecto Red Ecomar Cádiz que promueve la Federación de Cofradías de Pescadores de Cádiz (FECOPESCA) con financiación del Grupo de Acción Local de Pesca y Acuicultura de Cádiz (GALPA Cádiz). Las jornadas han reunido a armadores, patrones y pescadores junto a representantes de la comunidad científica y de distintas administraciones públicas con el objetivo de analizar la situación actual de estas modalidades pesqueras y recoger las principales reivindicaciones del sector.
El acto de inauguración ha contado con la presencia de Manuel Suárez, secretario de FECOPESCA; Nicolás Fernández, y el alcalde de Tarifa, José Antonio Santos, quien ha valorado la celebración de estos talleres señalando que «la pesca artesanal de Tarifa no solo forma parte de nuestra identidad, sino que es uno de los principales motores económicos de la localidad». Santos ha añadido que «apostar por el diálogo entre pescadores, científicos y administraciones es clave para garantizar su futuro».
Nicolás Fernández, por su parte, ha indicado que «este tipo de encuentros permiten recoger el conocimiento directo de los pescadores y ponerlo en diálogo con el conocimiento científico, generando herramientas útiles para mejorar la sostenibilidad, la rentabilidad y las condiciones del sector». Su intervención ha puesto de manifiesto uno de los ejes del proyecto Red Ecomar Cádiz: la creación de espacios donde el saber práctico acumulado por los profesionales del mar y el conocimiento generado por la investigación científica puedan encontrarse y traducirse en propuestas aplicables a la gestión pesquera.
Los talleres han abordado cuestiones relativas al estado de los recursos pesqueros, la normativa vigente, la sostenibilidad de las pesquerías y los desafíos económicos que afronta el sector artesanal en la provincia de Cádiz. Las encuestas realizadas previamente a profesionales de distintos puertos gaditanos habían permitido identificar algunas de las principales preocupaciones de los pescadores antes de la celebración de las jornadas, lo que ha proporcionado una base de trabajo para las discusiones mantenidas durante la sesión.
Entre los asuntos más señalados figura la inestabilidad económica derivada de las fluctuaciones del mercado, un problema que dificulta la planificación de la actividad y compromete la rentabilidad de las embarcaciones, especialmente en las modalidades artesanales que dependen de un número limitado de especies objetivo. La voracera y la línea de mano con cebo vivo son artes de pesca selectivas que operan sobre recursos específicos del caladero del Estrecho de Gibraltar y su entorno, y cuya viabilidad económica está condicionada por la evolución de los precios en lonja y por la disponibilidad del recurso.
Los pescadores han planteado durante los talleres la necesidad de mejorar la transferencia de los resultados de las campañas científicas hacia el sector, de modo que el conocimiento generado por los institutos de investigación pueda aplicarse de forma más directa a la gestión pesquera. Esta demanda refleja una percepción recurrente en el sector artesanal, que considera que los datos obtenidos en las campañas oceanográficas y de evaluación de stocks no siempre llegan a los profesionales del mar en un formato accesible ni en plazos que permitan incorporarlos a la toma de decisiones sobre la actividad diaria.
Otro de los aspectos abordados ha sido la importancia de promover estudios que permitan identificar zonas de alevinaje en el caladero, un conocimiento que resulta esencial para la protección de las fases juveniles de las especies comerciales y para la adopción de medidas de gestión espacial que contribuyan a la sostenibilidad del recurso. Los participantes han señalado que la colaboración entre pescadores y científicos en la identificación de estas áreas podría mejorar la eficacia de las medidas de protección, al combinar el conocimiento empírico de quienes faenan diariamente en estas aguas con los datos obtenidos por los equipos de investigación.
La volatilidad de los precios en los momentos de gran abundancia de capturas ha sido otro de los temas tratados. Los profesionales del sector han planteado la conveniencia de explorar mecanismos que ayuden a estabilizar los precios cuando se producen picos de oferta, una situación que se da con cierta frecuencia en determinadas pesquerías estacionales y que provoca caídas bruscas en las cotizaciones en lonja que penalizan los ingresos de los pescadores precisamente en los periodos de mayor actividad.
Durante el encuentro se ha puesto de relieve también la necesidad de avanzar en modelos de cogestión pesquera, entendidos como marcos de colaboración entre pescadores, científicos y administraciones en el diseño y la aplicación de medidas de gestión como las vedas temporales o los programas de seguimiento de los recursos. La cogestión, que ya se aplica en distintas pesquerías a nivel europeo, implica la participación activa del sector en la definición de las normas que regulan su actividad, lo que favorece tanto la legitimidad de las medidas adoptadas como su cumplimiento efectivo.
Tras las intervenciones institucionales y las presentaciones técnicas, la jornada prosiguió con un espacio participativo en el que los asistentes intercambiaron experiencias y formularon propuestas orientadas a mejorar la comunicación entre el sector pesquero, la comunidad científica y las administraciones competentes en materia de pesca. El encuentro concluyó con la puesta en común de las principales conclusiones y con el compromiso de seguir promoviendo este tipo de espacios de participación dentro del proyecto Red Ecomar Cádiz.
