La Autoridad Portuaria de Santander ha puesto en servicio el nuevo tacón y la rampa del muelle de Raos 9, una actuación destinada a aumentar la operatividad del tráfico rodado y a mejorar la agilidad en las operaciones de carga y descarga. La infraestructura, inaugurada este jueves, ha supuesto una inversión de casi 15 millones de euros, de los que 3,5 millones han sido financiados con cargo a los fondos europeos CEF “Conectar Europa”.
El acto de inauguración contó con la participación del presidente de la Autoridad Portuaria de Santander, César Díaz, la presidenta del Gobierno de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, y el delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares. A ellos se sumaron también la alcaldesa de Santander, Gema Igual; el director de Planificación y Desarrollo de Puertos del Estado, Manuel Arana; el consejero de Industria, Empleo, Innovación y Comercio, Eduardo Arasti; el consejero de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, Roberto Media; y el alcalde de Camargo, Diego Movellán.
La actuación forma parte de la estrategia del puerto cántabro para dotarse de nuevas capacidades en el ámbito del tráfico ro-ro, una actividad que la Autoridad Portuaria considera estratégica por su grado de especialización y por su peso dentro del conjunto de la actividad logística de la dársena. Según trasladó César Díaz durante la inauguración, la nueva infraestructura permitirá aumentar la operatividad y la versatilidad del muelle, al facilitar el movimiento de mercancías rodadas en mejores condiciones de servicio.
Los trabajos han sido ejecutados por Ferrovial Construcción. En el caso del tacón, la inversión alcanzó los 10,1 millones de euros, mientras que la rampa supuso otros 4,9 millones. La suma de ambas partidas sitúa la inversión total en 15 millones de euros, con apoyo parcial de financiación europea a través del mecanismo CEF.
Desde el punto de vista técnico, la construcción del tacón ha consistido en la ejecución de un tablero de hormigón de 60 centímetros de canto, con forma de L y unas dimensiones de 64 por 75 metros. Esta estructura se sustenta sobre pilotes de 1,20 metros de diámetro. El proyecto contempló la ejecución de 2.872 metros lineales de pilotes, la utilización de 1.560.000 kilogramos de acero corrugado y 4.900 metros cúbicos de hormigón.
La rampa, por su parte, fue fabricada en los Astilleros San Enrique, del grupo Marina Meridional, en Vigo. Está compuesta por un puente de acero unido de forma rígida a un flotador, también de acero. La instalación tiene una longitud total de 34 metros y una anchura de 16 metros en el entronque con el tacón, que se amplía hasta 31 metros en el extremo de conexión con el buque. En conjunto, la estructura está formada por 535 toneladas de acero.
Con esta actuación, la Autoridad Portuaria de Santander continúa el desarrollo de una línea de inversiones orientada al aumento de la eficiencia y de la capacidad de su terminal de automóviles, así como a la mejora de la conectividad ferroportuaria y al avance de la digitalización en los procesos logísticos. El tacón y la rampa de Raos 9 se integran en el Plan de Inversiones 2025-2029 del organismo portuario, un documento que recoge una previsión de inversión público-privada de 270,3 millones de euros.
Dentro de ese marco inversor figuran también otras actuaciones ligadas al crecimiento del tráfico rodado y de automóviles. Entre ellas aparecen la construcción del muelle de Raos 6, la ampliación del silo de automóviles, la futura rampa para tráfico rodado de Raos 7 y la habilitación de nuevas superficies logísticas. En este apartado se incluye el denominado triángulo curvilíneo, que aportará 37.000 metros cuadrados adicionales para este tipo de actividad, así como la Ciudad del Transporte de Santander (CITRASA), que añadirá otros 100.000 metros cuadrados.
La Autoridad Portuaria sitúa estas inversiones dentro de una estrategia más amplia de mejora de la competitividad del enclave. Según expuso César Díaz, el puerto santanderino canaliza una parte relevante del tráfico ro-ro de la cornisa cantábrica y ocupa la primera posición tanto en toneladas movidas como en unidades de transporte intermodal dentro de ese ámbito geográfico. A ello suma una tasa de intermodalidad ferroportuaria del 15%, la más elevada entre los puertos de interés general, de acuerdo con los datos aportados durante la inauguración.
Ese posicionamiento sirve de base a una de las principales reivindicaciones logísticas del puerto: la puesta en marcha de una autopista ferroviaria entre Santander y Madrid. Para la Autoridad Portuaria, esta conexión constituye la pieza pendiente para configurar un corredor de mercancías de menor impacto ambiental entre el centro peninsular, Reino Unido y el norte de Europa, aprovechando la combinación entre tráficos marítimos regulares ro-ro e infraestructuras terrestres conectadas al puerto.
En este sentido, César Díaz recordó que el Puerto de Santander, junto con los operadores ferroviarios Tramesa, Transfesa y Low Cost Rail, además de varios cargadores, ya ha trasladado al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, a través de ADIF, los pasos necesarios para activar esta infraestructura. La Autoridad Portuaria confía en que ese proceso pueda derivar en novedades favorables a corto plazo.
La propuesta encaja, además, con varias líneas estratégicas en el ámbito estatal y europeo. Por un lado, con la política del Ministerio de Transportes centrada en el desarrollo de autopistas ferroviarias. Por otro, con la integración del Puerto de Santander como nodo logístico en la Red Básica Transeuropea de Transportes. A ello se suma la estrategia Mercancías 30, que persigue elevar la cuota del ferrocarril en el transporte de mercancías en España hasta el 10% en el horizonte de 2030.
