Un equipo de investigación encabezado por el Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC), en colaboración con el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMEDEA, UIB-CSIC) y la Universidad de las Islas Baleares (UIB), ha analizado casi dos décadas de datos de capturas de albacora (también conocida como atún blanco) registrados en campeonatos de pesca recreativa celebrados en Mallorca. Los resultados del estudio, publicados recientemente en la revista científica ICES Journal of Marine Science, evidencian que este tipo de registros, generados fuera del ámbito pesquero comercial o los muestreos científicos tradicionales, pueden convertirse en una herramienta de gran utilidad para la evaluación y gestión sostenible de pesquerías.
El trabajo aborda uno de los principales desafíos en la conservación marina: la escasez de datos fiables sobre especies de interés comercial. Esta carencia, habitual en el contexto de pesquerías artesanales o recreativas, genera una elevada incertidumbre a la hora de establecer recomendaciones científicas. En este caso, los investigadores han propuesto un nuevo enfoque que aprovecha las particularidades de los torneos deportivos de pesca: actividades celebradas anualmente bajo normativas constantes y con protocolos similares, lo que permite generar series temporales comparables en el tiempo.
Según el análisis, las capturas de albacora mediterránea en los campeonatos de pesca de Mallorca han mostrado una tendencia estable durante los últimos 19 años, sin fluctuaciones significativas que apunten a un deterioro abrupto de la población. No obstante, los autores advierten que esta aparente estabilidad no debe interpretarse como un indicador inequívoco de buena salud del recurso. La especie lleva sometida a una fuerte presión pesquera desde principios de los años 2000, lo que hace posible que la estabilidad observada se mantenga en un contexto de sobreexplotación crónica.
Ante esta situación, los investigadores destacan la importancia de contar con herramientas complementarias que permitan detectar cambios tempranos en la abundancia de las poblaciones. En este sentido, los registros de pesca recreativa, organizados de forma sistemática, pueden funcionar como un sistema de alerta temprana para los métodos científicos convencionales, ayudando a mejorar la toma de decisiones en materia de conservación.
El trabajo ha contado con la participación activa de clubes y federaciones de pesca recreativa locales, lo que pone de manifiesto el valor de la colaboración entre instituciones científicas, administraciones públicas y actores del sector. Esta sinergia resulta especialmente relevante en pesquerías con datos limitados, donde cada fuente de información puede marcar la diferencia en la evaluación del estado del recurso.
Además, el estudio se enmarca dentro del Programa Nacional de recopilación, gestión y uso de datos del sector pesquero, y ha sido cofinanciado por la Unión Europea a través del Fondo Europeo Marítimo de Pesca y Acuicultura (FEMPA). El objetivo general de este programa es fortalecer el asesoramiento científico que sustenta la política pesquera común.
Con estos resultados, el equipo investigador pone de relieve la necesidad de ampliar las fuentes de datos utilizadas para la gestión pesquera, especialmente en un contexto como el mediterráneo, donde muchas especies de interés comercial se encuentran bajo presión y con un nivel de conocimiento científico limitado. La integración de registros procedentes de la pesca recreativa representa una vía prometedora para mejorar el seguimiento y la sostenibilidad de las pesquerías en el medio y largo plazo.
