El Puerto de Vigo cerró el mes de febrero con una evolución al alza en varios de sus principales tráficos y con un comportamiento que consolida su posición en dos ámbitos especialmente relevantes para su actividad: el movimiento de vehículos y la función de puerto refugio en la fachada atlántica. Así lo trasladó el presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo, Carlos Botana, tras la reunión ordinaria del Consejo de Administración, en la que dio cuenta de los resultados del pasado mes y de varios proyectos en marcha vinculados a la terminal de Bouzas, al archivo histórico portuario y a la recuperación de los sistemas tras el reciente ciberataque.
De acuerdo con los datos presentados, el recinto vigués registró en febrero un aumento de casi el 7,5% en el tráfico de mercancías y un crecimiento del 7% en la mercancía general. Dentro de esa evolución, el área de automoción volvió a ocupar un lugar central, con un incremento superior al 2,7%, una cifra que sitúa a Vigo como el primer puerto de España en tráfico de vehículos.
La posición de Vigo en este segmento se apoya en el peso específico de la terminal de Bouzas dentro del sistema logístico de la automoción en la península y en la conexión del puerto con las cadenas de exportación e importación del sector. El comportamiento de febrero confirma esa tendencia y añade un elemento de continuidad a una actividad que figura entre las más representativas del enclave gallego.
Junto al tráfico de vehículos, la Autoridad Portuaria también subrayó la evolución de la fruta, un negocio en el que Vigo mantiene un papel destacado como puerta de entrada de este tipo de mercancía en el mercado español. Según explicó Botana, esta línea de actividad sigue una trayectoria ascendente y genera un efecto económico directo en el entorno portuario y logístico por las tareas asociadas a la manipulación, acondicionamiento y preparación de la carga.
En esa estrategia comercial se enmarca la presencia del puerto en la tercera edición de Fruit Attraction São Paulo, celebrada esta semana en Brasil. La Autoridad Portuaria estuvo representada por el jefe de la División de Gestión Comercial, David Castro. La participación en esta cita permite a operadores y terminalistas vigueses mantener contactos con clientes ya implantados y abrir nuevas vías de relación con potenciales cargadores en uno de los mercados con mayor proyección para el tráfico hortofrutícola.
Otro de los aspectos analizados tras el Consejo fue el comportamiento del puerto durante los episodios meteorológicos recientes. Botana señaló que las instalaciones viguesas actuaron como puerto refugio del Atlántico en situaciones de emergencia climática, acogiendo durante febrero un total de 41 buques adicionales que buscaron abrigo en las dársenas por causas de fuerza mayor. Ese movimiento extraordinario se tradujo en un incremento del 35% en el tráfico de buques durante el mes.
La llegada de estas escalas adicionales tuvo además un efecto económico directo sobre la cuenta de resultados de la Autoridad Portuaria. Según los datos expuestos, la facturación aumentó en torno a 400.000 euros en el último mes como consecuencia de esa actividad vinculada a la recepción de embarcaciones que precisaron operar o permanecer en condiciones de seguridad en el puerto de Vigo.
Más allá de los resultados mensuales, el presidente portuario informó de la conclusión de la infraestructura necesaria para la puesta en marcha del sistema OPS (Onshore Power Supply) en Bouzas. Esta instalación permitirá el suministro eléctrico a buques atracados, de modo que puedan apagar sus motores auxiliares durante su estancia en muelle. Con ello, Bouzas pasará a ser la primera terminal ro-ro de España y de Europa en disponer de este servicio, según indicó la Autoridad Portuaria.
La puesta en servicio del OPS ha despertado el interés de varias navieras con actividad en el puerto, entre ellas Grimaldi, Höegh, UECC y Suardiaz. La implantación de esta tecnología encaja con la estrategia de reducción de emisiones en el entorno portuario y con la adaptación de las terminales a las nuevas exigencias ambientales que se extienden en los puertos europeos, especialmente en tráficos de corta distancia y en terminales especializadas en automoción y carga rodada.
En la comparecencia posterior al Consejo, Botana también avanzó la intención de la Autoridad Portuaria de poner en valor el archivo histórico del puerto, integrado por más de 140 años de documentación. El planteamiento pasa por trasladar este fondo desde su ubicación actual en el muelle del Arenal al edificio de El Tinglado, situado en una zona céntrica y vinculada a la actividad portuaria y urbana.
El objetivo de este cambio es dotar al archivo de una ubicación con mayor visibilidad y accesibilidad para ciudadanos e investigadores, facilitando la consulta de un conjunto documental que forma parte de la memoria industrial, comercial y social de la ciudad. La propuesta se inscribe en una línea de actuación orientada a aproximar la historia portuaria al espacio urbano y a dar un uso más abierto a este patrimonio documental.
Por otra parte, el presidente de la Autoridad Portuaria abordó la situación derivada del reciente ciberataque que afectó a la institución. Según explicó, el proceso de recuperación avanza de forma progresiva y, de acuerdo con la información disponible hasta el momento, no se ha visto comprometida información sensible ni se han sustraído archivos.
Botana agradeció el trabajo realizado por la plantilla de la Autoridad Portuaria, en especial por el personal del área informática, así como por el conjunto de la comunidad portuaria. En ese reconocimiento citó de forma expresa la labor desarrollada por los servicios de inspección y por los transitarios, que mantuvieron la actividad operativa mediante procedimientos analógicos mientras se restauraban los sistemas afectados.
La recuperación de los servicios, según detalló, se está llevando a cabo con criterios de seguridad y en coordinación con las fuerzas de seguridad y con los organismos nacionales de control informático. De este modo, la Autoridad Portuaria busca restablecer por completo la operativa digital sin alterar la continuidad del tráfico y de los servicios vinculados al puerto.
