El puerto deHuelvaha acogido la botadura del Alisios LNG, un nuevo buque de abastecimiento de gas natural licuado (GNL) de última generación que operará a lo largo de la costa sur de la península ibérica para suministrar combustibles marinos de bajas emisiones.
El Alisios LNG, con una capacidad de 12.500 metros cúbicos, está diseñado para transportar y suministrar tanto GNL como bio-GNL, combustibles considerados clave en la transición energética del transporte marítimo. El buque operará desde terminales españolas para abastecer a barcos que navegan por el sur de la península ibérica.
El buque incorpora sistemas avanzados de control y maniobrabilidad que le permiten operar en diferentes entornos portuarios. Además, está equipado con tecnología diseñada para mantener la carga en condiciones óptimas durante todo el viaje y minimizar las emisiones durante las operaciones de suministro. Con esta incorporación, la filial de Enagás amplía su flota de buques de bunkering en el sur de Europa, que incluye también elLevante LNG, elMistral LNGy elHaugesund Knutsen.
El crecimiento de la infraestructura de gas natural licuado ha convertido a España en un nodo estratégico para el abastecimiento de combustibles alternativos en el sur de Europa. El país cuenta con siete plantas de regasificación, adaptadas para suministrar GNL al transporte marítimo. Además, terminales enBarcelona,Cartagena,HuelvayEl Muselya ofrecen servicios de suministro de bio-GNL para buques.
El bunkering de GNL en España ha experimentado un fuerte crecimiento en los últimos años. Entre 2023 y 2025 la actividad se cuadruplicó, y solo en el último año las cargas aumentaron un 64 %, consolidando al país como un centro estratégico para el suministro de combustibles alternativos.
El uso de GNL como combustible marino elimina el 100 % de las emisiones de óxidos de azufre (SOx), reduce entre el 80 y el 90 % los óxidos de nitrógeno (NOx) y disminuye alrededor de un 25 % las emisiones de CO₂ frente a los combustibles tradicionales. Según estimaciones del sector, la adopción del GNL como combustible marítimo en España podría permitir reducir cerca de dos millones de toneladas de CO₂ para 2030, una cantidad equivalente a retirar de la circulación más de un millón de vehículos de combustión interna.

