La fragata Reina Sofía (F-84), perteneciente a la 41 Escuadrilla de Escoltas, ha regresado a la Base Naval de Rota, tras completar un despliegue de casi cinco meses en el océano Índico como parte de la operación Atalanta de la Unión Europea. El buque zarpó el pasado 4 de febrero y ha finalizado su participación en esta misión que tiene como objetivo la protección del tráfico marítimo vulnerable, la prevención y disuasión de la piratería y el apoyo a las misiones humanitarias en la zona.
Durante su despliegue, el buque ha estado bajo el mando del capitán de fragata Salvador Moreno Regil y ha contado con una dotación superior a las 200 personas. A bordo ha embarcado una unidad aérea compuesta por un helicóptero SH-60B perteneciente a la 10ª Escuadrilla de Aeronaves y un sistema aéreo no tripulado Scan Eagle de la 11ª Escuadrilla.
Además de su dotación habitual, la fragata ha integrado capacidades adicionales para el desarrollo de la misión. Entre ellas se encuentran un equipo de la Fuerza de Guerra Naval Especial (FGNE) de Infantería de Marina, un Equipo Operativo de Seguridad del Tercio Sur, una batería antimisiles Mistral y un equipo médico ROLE-2, lo que ha permitido al buque operar con autonomía en un entorno exigente y mantener sus capacidades de intervención rápida.
Durante el despliegue, la Reina Sofía ha realizado escalas en ocho países del área, y ha participado en ejercicios conjuntos con unidades navales de otros países. Según ha informado el Cuartel General de la Flota, estas actividades han contribuido a mejorar la interoperabilidad con otras marinas aliadas y a reforzar la presencia naval de la Unión Europea en una región estratégica para la seguridad marítima internacional.
Entre las tareas desarrolladas, el buque ha llevado a cabo misiones de vigilancia y patrulla en zonas de alto riesgo de piratería, especialmente frente a las costas de Somalia. También ha ofrecido escolta a buques del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas, asegurando el tránsito de ayuda humanitaria a puertos somalíes. Asimismo, ha participado en actividades de adiestramiento con fuerzas locales para fortalecer sus capacidades marítimas.
La operación Atalanta, activa desde 2008, se enmarca en la acción exterior de la Unión Europea y opera bajo el mandato del Consejo de Seguridad de la ONU. España es uno de los países que mantiene una contribución sostenida en la misión, tanto con medios navales como aéreos. La participación de la Reina Sofía, que ya había formado parte anteriormente de esta operación, se ha desarrollado dentro de este compromiso con la estabilidad en la región del Cuerno de África y la libre navegación en rutas de comercio internacional.

