El presidente de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA) y vicepresidente de la Organización Europea de Puertos (ESPO), Gerardo Landaluce, ha participado en el II Foro Cajamar por la Sostenibilidad, celebrado en el Centro Financiero de la entidad en Almería, donde ha centrado su intervención en la necesidad de preservar la conectividad marítima de los puertos como uno de sus principales activos, en el riesgo que el sistema europeo de comercio de emisiones supone para la competitividad portuaria y en la urgencia de completar las conexiones ferroviarias del sur de España. El foro ha reunido a directivos de empresas de referencia, responsables institucionales y expertos en innovación para analizar cómo la logística sostenible genera valor económico, ambiental y social.
Landaluce ha intervenido en el segundo bloque del encuentro, dedicado a las empresas proveedoras de servicios logísticos y moderado por el director Comercial y de Economía Social de Cajamar, Fran Martínez. En esta mesa han participado también Juan Manuel Valverde, director de Sostenibilidad y Calidad de Ontime Logística Integral; Gabriel Castañares, gerente de Sistemas de Gestión de la dirección de Sostenibilidad y Eficiencia Energética de Renfe; y Antonio Ruiz, director de Descarbonización y Alianzas Estratégicas de Moeve.
El presidente de la APBA ha comenzado situando la relevancia estratégica de los puertos andaluces en el mapa del comercio marítimo global. Landaluce ha recordado que el Estrecho de Gibraltar constituye, «conjuntamente con Panamá, Canal de Suez y el Estrecho de Malacca», uno de los «cuatro puntos nodales en todo lo que son los circuitos a nivel mundial de los tráficos de transporte de mercancías». Un enclave que ha calificado como «sitio emblemático» donde convergen los flujos marítimos este-oeste y norte-sur, y que adquiere una «especial relevancia» en la actual coyuntura internacional.
Landaluce ha extendido esta importancia al conjunto de los puertos de interés general que operan en Andalucía, destacando la labor colaborativa que realizan para «transmitir eficiencia y también tranquilidad en momentos complicados como los que estamos viviendo, especialmente en el ámbito de la energía». En este contexto, Landaluce ha señalado que las redes transeuropeas de transporte (TEN-T) «juegan un papel o deben jugar un papel fundamental», particularmente porque en el territorio andaluz confluyen dos de los nueve corredores fundamentales del Estado español: el Mediterráneo y el Atlántico. Estas vías son las que deben proporcionar la «conectividad tan importante» al hinterland de los puertos, una pieza clave para el desarrollo económico del territorio.
Uno de los mensajes más contundentes de la intervención del presidente de la APBA ha sido su advertencia sobre el impacto del sistema europeo de comercio de derechos de emisión (Emissions Trading System) sobre los puertos del continente. Landaluce ha alertado del riesgo de desvío de tráficos e inversiones hacia terceros países en los que no se aplica esta normativa ambiental europea, y de la consecuente pérdida de conectividad, actividad y empleos que esto acarrearía para los puertos europeos. Frente a esta amenaza, ha puesto el acento en la eficiencia del Puerto de Algeciras, reconocida por el Banco Mundial, y en su apuesta por la sostenibilidad y la innovación para situarse a la vanguardia en descarbonización y transición energética.
El segundo gran eje de su intervención ha sido la denuncia del desequilibrio entre la conectividad marítima y la terrestre. Landaluce ha reconocido que los puertos disponen de una «muy buena conectividad lado mar», pero ha señalado que todavía «se falla en lo que es la cadena logística en el ámbito ya terrestre». Por ello, ha reclamado con firmeza el desarrollo del Corredor Mediterráneo, el Corredor Atlántico y el ramal central como elementos fundamentales para el progreso, subrayando que este debe ser un objetivo compartido por todas las instituciones y agentes económicos.
Al referirse a la provincia anfitriona del foro, Landaluce ha tenido palabras de reconocimiento hacia Almería. «Estamos aquí en una tierra fantástica, maravillosa, como es Almería y donde, realmente, esa conexión ferroviaria es la que le va a dar también eficiencia, competitividad y también sostenibilidad», ha afirmado. Para el responsable portuario, la conexión ferroviaria no constituye una simple mejora logística, sino una condición indispensable para el futuro del tejido productivo almeriense. Por ello, ha concluido instando a que, de manera conjunta, se mantenga la firmeza para «exigir, realmente, la materialización de los dos corredores en nuestros puertos y en nuestra tierra».
En la misma mesa, Juan Manuel Valverde ha defendido que «el futuro de la logística pasa por dos grandes transformaciones: la consolidación de un sector históricamente muy atomizado y la descarbonización del transporte», y ha señalado que Ontime avanza en ambas líneas junto a sus clientes, preparando sus operaciones para que las energías del futuro sean «descarbonizadas y sobre todo económicamente sostenibles». Gabriel Castañares, de Renfe, ha apuntado que el sector logístico puede incorporar las ventajas del ferrocarril actuando en cuatro ejes: trasladar a los clientes el menor coste energético del tren, ofrecer soluciones intermodales sostenibles y completas, aprovechar los incentivos públicos ya en marcha y apostar por las autopistas ferroviarias. Antonio Ruiz, de Moeve, ha detallado que las soluciones que la compañía ofrece a sus clientes para la descarbonización son «multienergía», incluyendo biocombustibles de segunda generación como el biometano, el diésel renovable HVO 100 o el SAF, producidos a partir de residuos y compatibles con los motores de combustión actuales.
El foro se ha celebrado en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica derivada del conflicto en Irán y su impacto sobre los precios de los combustibles y las cadenas de suministro globales. El director general de Cajamar, Sergio Pérez, ha abierto la jornada señalando que «la logística ya no es un elemento secundario en la cuenta de resultados» y que «es un factor estratégico» que puede representar hasta el 25 % del precio final del producto. Pérez ha apuntado además que «si consolidamos infraestructuras, intermodalidad, digitalización y sostenibilidad, este arco mediterráneo puede convertirse en uno de los grandes ejes logísticos del sur de Europa».
El encuentro ha contado también con un diálogo entre el director general de Sostenibilidad de BCC-Grupo Cajamar, Roberto García Torrente, y el exministro de Asuntos Exteriores José Manuel García-Margallo, quien ha aportado una visión geopolítica del momento actual. En un primer bloque centrado en las empresas usuarias de servicios logísticos, moderado por la directora de Banca de Empresas y Corporativa de BCC-Grupo Cajamar, Cinta Pérez, han intervenido Fernando Pérez, director de Operaciones de Cosentino; Gonzalo Guillén, consejero delegado de Acesur; y Ángela Baus, directora general de fulfillment de PcComponentes. Isabel Aguilera, experta en innovación y exdirectora general de Google para España y Portugal, ha analizado la competitividad territorial inteligente, afirmando que «no debemos elegir entre competitividad y sostenibilidad, se trata de competitividad a través de la sostenibilidad».
El presidente de Cajamar, Eduardo Baamonde, ha cerrado la jornada destacando la relevancia del momento en que se celebra el foro, marcado por el impacto de la guerra de Irán. Baamonde ha señalado la necesidad de analizar cómo influyen en la coyuntura económica el aumento de los precios de los combustibles y las consecuencias del bloqueo del Estrecho de Ormuz para la logística internacional, y ha asegurado que «en nuestro país contamos con un sector logístico eficiente y que, a pesar de la situación geopolítica, sus servicios están garantizados». El presidente de Cajamar ha añadido que la entidad, ante la incertidumbre geopolítica actual, «reforzará su apoyo para contribuir a que la cadena de suministro continúe funcionando».

