La compañía logística Maersk ha anunciado la suspensión temporal de numerosas reservas de transporte marítimo hacia varios países del Golfo Pérsico y la introducción de recargos de emergencia debido al deterioro de la situación en Oriente Medio.
Según ha comunicado la empresa a sus clientes, las restricciones afectan a distintos tipos de carga —incluidos contenedores refrigerados, mercancías peligrosas, carga sobredimensionada y parte de la carga seca— con origen, destino o tránsito en países como Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar, Baréin, Irak, Jordania y determinadas zonas de Arabia Saudí.
En el caso de la carga refrigerada y la carga especial, las reservas quedan suspendidas hacia y desde la mayoría de estos países, aunque la compañía ha señalado que intentará dar prioridad a envíos críticos como alimentos, medicamentos y productos perecederos. No obstante, se mantendrán ciertas excepciones logísticas, como operaciones de transbordo en el puerto de Puerto de Salalah cuando se trate de rutas entre países que no pertenecen al denominado “Upper Gulf”.
La empresa también ha indicado que, a partir del 16 de marzo de 2026, volverá a aceptar reservas hacia algunos puertos como Puerto de Jeddah, Puerto Rey Abdullah y Puerto de Aqaba.
Ante la volatilidad de la situación y la necesidad de redirigir buques y contenedores, Maersk ha introducido una tarifa de emergencia por transporte para mercancías que se carguen o tengan como destino puertos de Irak, Kuwait, Arabia Saudí (Dammam y Jubail), Baréin, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Omán —excepto Salalah—.
Esta tarifa será de 1.800 dólares por contenedor seco de 20 pies, 3.000 dólares para contenedores secos de 40 pies y 3.800 dólares para contenedores refrigerados, especiales o de mercancías peligrosas.
El recargo cubrirá medidas logísticas extraordinarias como almacenamiento temporal, rutas alternativas, contratación adicional de buques y la posterior entrega del cargamento cuando las condiciones permitan completar el viaje con seguridad.
Impacto en rutas marítimas y combustible
La compañía también ha anunciado la implantación de un Emergency Bunker Surcharge (EBS), un recargo global por combustible que entrará en vigor el 25 de marzo de 2026 y que se aplicará a rutas de larga distancia y tráficos regionales.
Este suplemento pretende compensar los costes derivados de la redistribución de combustible entre puertos para garantizar el suministro a los buques en un contexto de disponibilidad desigual de carburante.
La tarifa oscilará entre 100 y 400 dólares para contenedores secos y entre 150 y 600 dólares para contenedores refrigerados, dependiendo del tipo de carga y de la dirección del tráfico marítimo.
En paralelo, la compañía confirmó un incidente cerca de la terminal de carga general del Puerto de Salalah, en Omán, que ha obligado a suspender temporalmente las operaciones mientras las autoridades gestionan la situación.
En tierra, los servicios logísticos —como transporte por carretera, ferrocarril y almacenamiento— continúan operativos en la región, aunque la empresa advierte de posibles congestiones en fronteras, retrasos aduaneros y cambios en los tiempos de tránsito.
Asimismo, Maersk ha señalado que continuará monitorizando la evolución de la situación geopolítica en Oriente Medio y actualizará a sus clientes sobre cualquier cambio que pueda afectar a los costes o a las operaciones logísticas internacionales.

