Verdemar Ecologistas en Acción ha advertido a la promotora ALTANEA sobre la posible adquisición de terrenos en Guadarranque, en el término municipal de San Roque, al considerar que se ubican sobre un enclave de alto valor arqueológico: el Cerro del Prado.
Según la organización, la operación —que implicaría la compra de cerca de 60 hectáreas de suelo industrial a Endesa— afectaría a un área identificada con la antigua ciudad fenicio-púnica de Herakleia o Carteia la Vieja, uno de los yacimientos más relevantes del Mediterráneo occidental.
El Cerro del Prado fue un puerto estratégico entre los siglos VIII y IV a.C., vinculado al comercio mediterráneo y a la industria salazonera. Autores clásicos como Estrabón o Plinio el Viejo ya destacaron la importancia de Carteia en el Estrecho de Gibraltar.
Las investigaciones arqueológicas desarrolladas desde la década de 1970 han documentado restos urbanos, estructuras portuarias y materiales de gran valor histórico, aunque parte del yacimiento ha sido destruido o alterado por el desarrollo industrial en la zona.
Desde Verdemar denuncian que el enclave ha sufrido durante décadas un proceso continuado de degradación, especialmente tras la implantación del polo industrial del Campo de Gibraltar. Infraestructuras como instalaciones energéticas y movimientos de tierras han provocado la pérdida de una parte significativa del asentamiento original.
Además del valor histórico, el entorno del Cerro del Prado presenta una notable riqueza ecológica, con presencia de especies protegidas y funciones clave como zona de inundación natural en la cuenca del río Guadarranque y el arroyo Madre Vieja.
La organización ecologista advierte de que nuevos desarrollos industriales podrían agravar problemas como la pérdida de hábitats, la alteración hidrológica y la destrucción del patrimonio cultural.
Verdemar ha anunciado que permanecerá vigilante ante cualquier operación urbanística en la zona y ha reclamado a las administraciones una protección efectiva del yacimiento y de su entorno natural.
“La Bahía de Algeciras no puede seguir perdiendo su historia ni su patrimonio natural en favor de un modelo industrial insostenible”, concluye el colectivo.

