lunes, 6 de abril de 2026
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Hapag-Lloyd afronta costes adicionales de hasta 50 millones de dólares semanales por la crisis en Oriente Medio tras cerrar 2025 con un beneficio de 1.000 millones

Hapag-Lloyd ha publicado su informe anual correspondiente al ejercicio 2025, en el que la naviera alemana registró un EBITDA de grupo de 3.600 millones de dólares (3.200 millones de euros), un EBIT de 1.100.

Redacción··Mercancías·4 minImprimir
Hapag-Lloyd afronta costes adicionales de hasta 50 millones de dólares semanales por la crisis en Oriente Medio tras cerrar 2025 con un beneficio de 1.000 millones

Hapag-Lloyd ha publicado su informe anual correspondiente al ejercicio 2025, en el que la naviera alemana registró un EBITDA de grupo de 3.600 millones de dólares (3.200 millones de euros), un EBIT de 1.100 millones de dólares (1.000 millones de euros) y un beneficio neto de 1.000 millones de dólares (900 millones de euros). Los resultados se situaron en la parte alta de la horquilla de previsiones, aunque por debajo del ejercicio anterior debido a la caída de los fletes y al aumento de los costes operativos. El Consejo de Administración propondrá a la Junta General de Accionistas un dividendo de 3 euros por acción, lo que equivale a un desembolso total de 500 millones de euros.

En el segmento de línea regular, los ingresos alcanzaron los 20.600 millones de dólares (18.300 millones de euros) en 2025. Los volúmenes de transporte crecieron un 8 % hasta los 13,5 millones de TEUs, respaldados por la puesta en marcha de la red Gemini, la alianza operativa con Maersk basada en un modelo hub-and-spoke que, según la compañía, ha alcanzado una fiabilidad de itinerario del 90 % y un récord en satisfacción del cliente. Sin embargo, la tarifa media de flete descendió un 8 % hasta los 1.376 dólares por TEU, presionada por el aumento de la capacidad disponible en el mercado y los desequilibrios comerciales crecientes entre las principales rutas.

Los costes operativos se vieron incrementados por las disrupciones derivadas de las nuevas políticas arancelarias, las tensiones de seguridad en el mar Rojo, los gastos de puesta en marcha de la red Gemini y la congestión portuaria. No obstante, los ahorros de costes vinculados a la nueva red comenzaron a materializarse en la segunda mitad del año y, según Hapag-Lloyd, se realizarán plenamente en 2026, cuando la compañía espera que generen más de 1.000 millones de dólares anuales en ahorros.

El segmento de terminales e infraestructuras elevó sus ingresos hasta los 514 millones de dólares (455 millones de euros), impulsados por la adquisición y puesta en marcha de nuevas terminales y por las sinergias crecientes con el negocio de línea regular. El EBITDA del segmento se mantuvo estable en 152 millones de dólares, mientras que el EBIT retrocedió hasta los 66 millones por los costes de arranque y los retos operativos.

La publicación de las cuentas anuales ha coincidido con la irrupción de la crisis en Oriente Medio como principal factor de incertidumbre para el sector del transporte marítimo en 2026. El CEO de Hapag-Lloyd, Rolf Habben Jansen, ha cifrado durante una conferencia con inversores el impacto de la situación en costes adicionales de entre 40 y 50 millones de dólares semanales para la naviera, derivados principalmente del encarecimiento del búnker, pero también del aumento de las primas de seguro y de los costes de almacenamiento y transporte terrestre en determinadas rutas.

La crisis, desencadenada por las operaciones militares conjuntas de Estados Unidos e Israel contra Irán y el posterior cierre del estrecho de Ormuz por parte de Teherán, ha obligado a Hapag-Lloyd a suspender todos los tránsitos por la vía navegable, limitar las reservas con origen y destino en la zona del Golfo Superior y desviar buques por rutas alternativas. La naviera mantiene conexiones entre Asia y Oriente Medio a través de puertos alternativos como Salalah (Omán) y Yeda (Arabia Saudí). Actualmente, seis buques de Hapag-Lloyd con una capacidad conjunta de unos 25.000 TEUs permanecen atrapados en la región del Golfo sin poder transitar el estrecho por razones de seguridad.

Para hacer frente al aumento súbito de costes, la compañía ha introducido recargos de emergencia y contingencia. Habben Jansen ha explicado que prácticamente todos los contratos a largo plazo de Hapag-Lloyd incluyen cláusulas de ajuste por combustible, pero estos mecanismos operan con un desfase de varios meses, lo que obliga a aplicar recargos inmediatos que posteriormente se compensan con las fórmulas regulares de ajuste. El CEO ha descartado que se trate de una doble facturación al cliente.

Para el ejercicio 2026, Hapag-Lloyd prevé un EBITDA de grupo en una horquilla de entre 1.100 y 3.100 millones de dólares (900 a 2.600 millones de euros) y un EBIT de entre -1.500 y 500 millones de dólares. La compañía anticipa unos resultados del primer trimestre condicionados por costes extraordinarios, las condiciones meteorológicas adversas que afectaron a Europa a principios de año y el impacto de la crisis en Oriente Medio. No obstante, Habben Jansen ha señalado que la demanda subyacente sigue siendo sólida y que los programas de reducción de costes continuarán aliviando la presión sobre las cuentas a lo largo del año.

La naviera alemana mantiene además su trayectoria de crecimiento con la expansión de su cartera de terminales bajo la marca Hanseatic Global Terminals y trabaja en la culminación de su acuerdo de fusión con ZIM Integrated Shipping Services, cuya aprobación regulatoria en Israel podría retrasarse ligeramente por el conflicto, aunque se mantiene prevista para finales de 2026.

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