lunes, 6 de abril de 2026
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Castellón celebra los 124 años de una infraestructura clave para su desarrollo económico

El Puerto de Castellón conmemora los 124 años de la creación de la Junta de Obras del Puerto, el organismo constituido en 1902 que dio forma institucional al desarrollo de la infraestructura portuaria.

Redacción··Instituciones·4 minImprimir
Castellón celebra los 124 años de una infraestructura clave para su desarrollo económico

El Puerto de Castellón conmemora los 124 años de la creación de la Junta de Obras del Puerto, el organismo constituido en 1902 que dio forma institucional al desarrollo de la infraestructura portuaria de la provincia. A partir de aquella fecha, el recinto inició una evolución sostenida que lo ha llevado de ser un enclave con medios limitados a convertirse en una de las principales instalaciones del sistema estatal, situado en la actualidad en la novena posición de España por tráfico de mercancías.

La efeméride permite revisar una trayectoria ligada al crecimiento económico de la provincia y a la necesidad de dotar al tejido productivo castellonense de una salida estable para sus exportaciones. En sus primeros años, el puerto contaba con apenas 64 metros de muelle y unas pocas grúas fijas. Más de un siglo después, el Puerto de Castellón supera los 8.700 metros de línea de atraque y mantiene conexiones comerciales con más de un centenar de países, en un contexto marcado por la diversificación del tráfico y por nuevos proyectos orientados a mejorar su competitividad.

Aunque la creación de la Junta de Obras marca el arranque institucional del puerto moderno, los antecedentes del proyecto se remontan a etapas anteriores. Ya en 1716, varias villas de la provincia trasladaron a la Corona la necesidad de contar con un embarcadero que facilitara la salida de productos como vino, aceite o seda. Aquellas peticiones reflejaban una demanda territorial que se mantuvo con el paso del tiempo y que acabaría tomando cuerpo durante el siglo XIX, en paralelo a la transformación económica de la provincia.

Uno de los episodios más citados en esa etapa previa tuvo lugar en 1865, cuando un grupo de 39 empresarios y representantes políticos, encabezados por el ingeniero Leandro Alloza, dirigieron una carta a la reina Isabel II para exponer la conveniencia de construir un puerto en Castellón. En aquella iniciativa se argumentaba la necesidad de disponer de una infraestructura que permitiera canalizar la exportación de productos agrícolas, cítricos y manufacturas, así como aprovechar las posibilidades que ofrecía la llegada del ferrocarril. La combinación entre actividad industrial, comercio exterior y mejora de las comunicaciones quedó desde entonces ligada al futuro del recinto.

El desarrollo inicial no estuvo exento de dificultades. La financiación fue uno de los principales obstáculos durante los primeros años del proyecto. Al no ser considerado en un primer momento como puerto de interés general, la construcción dependió en gran medida de la capacidad de presión institucional y social para lograr respaldo económico del Estado. Esa situación llevó a representantes de la sociedad castellonense a trasladar sus reclamaciones a Madrid, en un proceso que culminó en 1882 con la asunción estatal del coste de la infraestructura. A partir de ese momento, el proyecto pudo avanzar con una base más sólida.

La historia posterior del puerto también estuvo condicionada por distintos episodios de crisis. Durante la Guerra Civil, las instalaciones sufrieron daños de consideración a causa de los bombardeos, que afectaron a muelles y conexiones ferroviarias y dejaron el recinto prácticamente impracticable. La reconstrucción posterior exigió nuevas inversiones y una reorganización progresiva de la actividad, en un periodo en el que la infraestructura trató de recuperar capacidad operativa en un entorno económico complejo.

El gran cambio de escala llegó en la década de 1960, coincidiendo con la implantación del polígono industrial del Serrallo y con la instalación de la refinería de ESSO, actualmente BP. Esa fase alteró la dimensión del puerto y su papel en la economía provincial. Según los datos recogidos en la evolución histórica del recinto, el tráfico de mercancías pasó de 431.000 toneladas en 1966 a más de 4,3 millones en apenas un año, una variación que situó entonces a Castellón por delante de Valencia y Alicante en volumen de tráfico. Aquella expansión respondió tanto al crecimiento industrial como a la consolidación del puerto como plataforma para la entrada y salida de productos energéticos y materias primas.

Con el paso de las décadas, el Puerto de Castellón fue ampliando instalaciones, calados y superficies operativas, al tiempo que diversificaba su actividad. El recinto quedó estrechamente vinculado al sector cerámico, a la industria química, a los graneles y al tráfico energético, aunque su evolución reciente también se ha apoyado en la adaptación a nuevas necesidades logísticas y en la mejora de sus conexiones terrestres. Esa transformación ha consolidado su papel como una de las principales infraestructuras económicas de la provincia y como un elemento relevante dentro del mapa portuario español.

A partir de los años noventa, el puerto incorporó además una dimensión más abierta a la ciudad. La relación entre el recinto portuario y Castellón comenzó a redefinirse con actuaciones orientadas a compatibilizar la actividad logística con el uso ciudadano de algunos espacios. En ese contexto surgieron proyectos como la Plaza del Mar o la apertura del Moll de Costa, concebidos para integrar el puerto en la vida urbana mediante áreas destinadas al paseo, la restauración y la actividad cultural. Esa apertura introdujo una nueva lectura del enclave, no solo como infraestructura industrial, sino también como espacio vinculado a la vida social del entorno.

En la actualidad, el Puerto de Castellón encara una nueva etapa marcada por la necesidad de mejorar su conectividad y adaptarse a las exigencias de la transición energética. Entre los proyectos que definen esa hoja de ruta figuran la estación intermodal, el acceso ferroviario sur y distintas iniciativas vinculadas al desarrollo de actividades asociadas al sector eólico. Estas actuaciones se enmarcan en una estrategia que busca ampliar la capacidad logística del recinto, facilitar la intermodalidad y responder a las nuevas demandas del comercio y de la industria.

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