El Comité de Bienestar de la Gente de Mar del Puerto de Barcelona ha emitido un comunicado en el que reclama que se tengan en cuenta las necesidades de las tripulaciones de los buques atrapados en la zona del estrecho de Ormuz como consecuencia del conflicto que ha restringido de forma significativa el tránsito marítimo en la zona. El organismo pone el foco en el impacto directo que la situación tiene sobre los miles de profesionales del mar que pueden verse expuestos a situaciones de riesgo, evacuaciones forzadas o periodos prolongados de aislamiento.
El comunicado se hace eco de las declaraciones formuladas durante la 36ª sesión extraordinaria de la Organización Marítima Internacional (OMI) en relación con el bienestar de la gente de mar, y subraya la necesidad de proteger a las personas que hacen posible el funcionamiento del transporte marítimo mundial, especialmente en contextos de inestabilidad como el actual.
El Comité considera prioritario que se actúe en cinco ámbitos concretos. En primer lugar, reclama que se garanticen las comunicaciones de las tripulaciones con sus familias, tanto mediante el acceso libre a los servicios de internet por satélite por parte de los armadores como facilitando su acceso a coste reducido o nulo por parte de los proveedores de comunicaciones. En segundo lugar, pide que se facilite el relevo de las tripulaciones, reconociendo a los marinos como trabajadores clave, tal como se hizo durante la pandemia de COVID-19.
El organismo demanda también que se garantice el suministro de provisiones, agua y combustible a bordo de los buques que permanecen en la zona, y que se tenga en cuenta la fatiga y la presión psicológica que soportan las personas embarcadas a la hora de diseñar medidas coordinadas a nivel internacional. Por último, solicita que se prevea la asistencia humana necesaria en los puertos de acogida para los marinos que deban modificar sus rutas para retornar a sus lugares de origen.
El Comité de Bienestar de la Gente de Mar del Puerto de Barcelona es el organismo encargado de velar para que Barcelona sea un puerto acogedor para las tripulaciones de los buques que escalan en sus instalaciones. Está integrado por el Puerto de Barcelona, que ostenta la presidencia permanente; el Instituto Social de la Marina; la Capitanía Marítima de Barcelona; la Asociación de Consignatarios de Barcelona; la Corporación de Prácticos de Barcelona; la Asociación de Capitanes de la Marina Mercante; la Sociedad de Jefes y Oficiales de Máquinas; Remolcadores de Barcelona; la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF); y Stella Maris, que ejerce la secretaría permanente.
El Centro Stella Maris del Apostolado del Mar de Barcelona, con el apoyo del Comité, es la entidad encargada de prestar asistencia directa a las tripulaciones de los buques que atracan en el puerto. Cuarenta y dos voluntarios trabajan de manera altruista en este centro, que abrió sus puertas en 1927, ofreciendo a los marinos los servicios que puedan necesitar durante sus escalas en Barcelona.
La situación en el estrecho de Ormuz ha provocado que aproximadamente 130 buques portacontenedores permanezcan atrapados en el golfo Pérsico desde finales de febrero, además de un número indeterminado de petroleros, graneleros y otros tipos de buques. Las tripulaciones de estos navíos, compuestas mayoritariamente por marinos procedentes de países del sudeste asiático, el subcontinente indio y otras regiones en desarrollo, se encuentran en una situación de incertidumbre prolongada que afecta tanto a sus condiciones laborales como a su bienestar físico y emocional.
El comunicado del Comité de Barcelona se suma a las voces de distintas organizaciones del sector marítimo internacional que han pedido a los gobiernos y a las partes implicadas en el conflicto que garanticen la protección de los profesionales del mar, recordando que los marinos son trabajadores esenciales para el funcionamiento de las cadenas de suministro globales y que su situación no debe quedar al margen de las decisiones geopolíticas que afectan a las rutas marítimas.

