El presidente de la Autoridad Portuaria de Santander (APS), César Díaz, ha presentado los resultados de tráfico correspondientes a los dos primeros meses de 2026, destacando que “continuamos en el buen camino con un crecimiento de la actividad que es sostenible y sostenido en el tiempo y que nos sitúa en la senda de los ocho millones de toneladas”. Díaz subrayó que este desempeño responde a “un trabajo coordinado con la comunidad portuaria y a una gestión planificada” basada en el Plan Estratégico 2030 aprobado en junio de 2025.
Pese a las incertidumbres globales sobre las relaciones comerciales, el presidente aseguró que el puerto mantiene sus objetivos de crecimiento y sigue preparando sus infraestructuras para aprovechar oportunidades y mitigar riesgos, apoyándose en un plan de inversiones que contempla actuaciones públicas y privadas por valor de 270 millones de euros. Entre estas actuaciones destacan la construcción del muelle de Raos 6, la ampliación del silo de automóviles, la rehabilitación y mejora de varios muelles, así como proyectos vinculados a sostenibilidad, energía, digitalización, seguridad e innovación.
Díaz destacó el impacto económico del puerto en la región, señalando que contribuye actualmente con un 11 % al empleo y un 14 % al Producto Interior Bruto (PIB) regional, facilitando la actividad logística de las empresas de su hinterland. “El papel de una comunidad portuaria especializada y eficaz, junto con la colaboración del Gobierno de Cantabria, es fundamental para alcanzar nuestros objetivos”, añadió.
Datos de tráfico interanual y acumulado
Entre marzo de 2025 y febrero de 2026, el tráfico interanual del puerto alcanzó las 7.274.308 toneladas, un 4,4 % por encima del mismo periodo del año anterior. Por su parte, el acumulado en el primer bimestre de 2026 se situó en 1.118.415 toneladas, lo que supone un incremento del 12,4 % frente a las 995.339 toneladas registradas en los dos primeros meses de 2025.
Por tipo de carga, la mercancía general creció un 3,1 % hasta las 556.116 toneladas, mientras que los graneles sólidos aumentaron un 29,2 % con 538.597 toneladas. En cambio, los graneles líquidos descendieron un 39,6 %, alcanzando 23.702 toneladas.
El tráfico de contenedores se incrementó un 18,9 % hasta los 26.612 TEU, mientras que el movimiento de pasajeros alcanzó los 12.987, un 3,3 % más que el año anterior. Por último, el transporte de automóviles descendió ligeramente un 1,4 %, con 45.094 unidades.

