El sector de la logística en España registró un aumento significativo en la contratación durante 2025, con un total de 980.586 nuevos contratos, lo que supone un crecimiento del 6,4 % respecto a los 921.899 contratos firmados en 2024, según un análisis de Randstad con datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).
Según la Encuesta de Población Activa (EPA) del cuarto trimestre de 2025, la actividad logística ocupaba a 1,3 millones de personas, lo que representa un incremento interanual del 5,5 % y aproximadamente el 5,8 % del total de la ocupación en España, que contaba con unos 22,46 millones de trabajadores.
El sector sigue siendo predominantemente masculino, con casi un 77 % de los empleados hombres frente a poco más del 23 % de mujeres. “En aquellas comunidades autónomas con mayor penetración femenina, el sector mantiene tasas de crecimiento; en cambio, en las demás, el empleo se estanca por la falta de profesionales”, añade Basanta. La actividad presenta además una tasa de absentismo elevada, de alrededor del 8 %, debido a la exigencia física del trabajo y a la dificultad de conciliación con la vida familiar.
Contratación por comunidades autónomas
En términos absolutos, las regiones con mayor número de contratos fueron la Comunidad de Madrid (197.665), Cataluña (172.221) y Andalucía (144.297), mientras que La Rioja (3.745), Cantabria (9.819) y Extremadura (9.970) registraron las cifras más bajas.

Madrid lideró también el crecimiento interanual, con un aumento del 17,6 %, seguida de la Comunidad Valenciana (+13,1 %) y Cataluña (+9 %). Castilla-La Mancha destacó con un 9 % más de contratos. Por el contrario, Galicia registró la mayor caída (-9,6 %), seguida de Navarra (-7,6 %) y Extremadura (-4,9 %). Crecimientos más moderados se dieron en Asturias (6,9 %), Región de Murcia (8,3 %) e Illes Balears (4,3 %), mientras que Andalucía (1 %) y País Vasco (1,9 %) presentaron aumentos más discretos.

Perfil de los empleados y evolución tecnológica
Aunque el trabajo manual sigue siendo fundamental, la logística ha evolucionado hacia roles más especializados y tecnológicos. La automatización de tareas como mover palets, preparar pedidos o cargar mercancía ha incrementado la demanda de perfiles capaces de organizar y optimizar la cadena de suministro, garantizando eficiencia, fiabilidad y rapidez. Asimismo, la adopción de tecnologías avanzadas —como vehículos autónomos, inteligencia artificial, robótica, generación y almacenamiento de energía— requiere de personal técnico altamente cualificado, orientado a la innovación y a la reducción de la huella de carbono del sector, alejándose de los estereotipos tradicionales de la logística.

