La canal de acceso al puerto de Barbate (Cádiz) se va a someter a un dragado de emergencia para hacer frente a los daños causados por los temporales que afectaron al litoral gaditano durante los meses de enero y febrero. Las obras, financiadas por la Junta de Andalucía con un coste de 650.000 euros, tienen una duración estimada de tres meses y podrían comenzar esta misma semana, tras recibirse este mediodía la autorización de Capitanía Marítima.
El tren de borrascas que se sucedió a principios de año ha provocado fuertes aterramientos en la zona del contradique que han agravado de forma significativa la situación de los calados del puerto, dificultando la navegabilidad en la canal de acceso. Según ha informado la Junta de Andalucía, los bancos de arena formados no solo dificultan la navegación en determinadas fases de la marea, sino que generan situaciones de grave peligro para las embarcaciones, ya que la rotura del oleaje sobre los bajos creados produce olas perpendiculares al avance de los barcos que los dejan desprotegidos.
La draga que ejecutará los trabajos ya se encuentra en el puerto realizando labores previas. El pasado lunes obtuvo el permiso de la Demarcación de Costas Andalucía Atlántico, que emitió un informe de compatibilidad con las estrategias marinas favorable, y con la autorización de Capitanía Marítima recibida hoy queda despejada la vía para el inicio de las obras.
La Junta de Andalucía ha advertido de que los trabajos de dragado supondrán una afección al tráfico normal de la flota pesquera de Barbate durante el periodo de ejecución, si bien el objetivo de la intervención es precisamente restablecer los calados y garantizar la operatividad de las instalaciones portuarias y el acceso de las embarcaciones en condiciones adecuadas de navegabilidad.
Barbate es uno de los principales puertos pesqueros del litoral gaditano, con una flota dedicada fundamentalmente a la pesca de cerco, arrastre y artes menores, y vinculada históricamente a la captura del atún rojo en las almadrabas de la zona. La pérdida de calado en la canal de acceso compromete tanto la seguridad de las tripulaciones como la actividad económica del puerto y de la localidad.

