El presidente de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA), Gerardo Landaluce, ha confirmado en una entrevista en Radio Algeciras, que la conexión ferroviaria entre Algeciras y Madrid permanecerá cortada, según la programación actual, hasta septiembre de 2027. Esta situación, provocada por la acumulación de daños derivados de las DANA y el tren de borrascas sobre las infraestructuras viarias, así como por las obras de acondicionamiento en curso, deja al principal puerto del Mediterráneo sin su principal vía de conexión terrestre con el interior de la Península durante más de dos años.
«No es un tema nuevo que hubiese sido necesario establecer algunos cortes, pero todo lo que son las obras de acondicionamiento entre las DANA y el tren de borrascas, la prolongación de las mismas está lastrando esos cortes y nos está creando una situación absolutamente preocupante», ha señalado Landaluce. El presidente de la APBA ha precisado que, a fecha de hoy y salvo que se produzca alguna reprogramación, la visual de la que disponen no contempla la recuperación de esa conexión directa antes de septiembre de 2027.
La paralización del tráfico ferroviario tiene consecuencias directas sobre la operativa portuaria. Según ha explicado Landaluce, en estos momentos no existe actividad de trenes en la terminal ferroportuaria, cuya empresa explotadora, ALSA, se ha visto obligada a aplicar un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE). No obstante, ha apuntado que se está trabajando en actividades complementarias vinculadas al ámbito logístico que permitan dar cierta continuidad a la operativa de la terminal al margen del ferrocarril.
El impacto sobre las carreteras constituye otro de los motivos de preocupación. Landaluce ha trasladado una estimación directa: si se toma como referencia el volumen de mercancía que circuló por ferrocarril durante 2025, la traslación a carretera supondría entre 15.000 y 20.000 camiones adicionales. «Para la carretera en general, evidentemente no es una buena noticia», ha admitido el presidente de la APBA, quien ha subrayado que esta circunstancia representa una pérdida de competitividad para el puerto.
En paralelo, la Autoridad Portuaria explora alternativas logísticas que combinen carretera y ferrocarril para determinadas mercancías. Landaluce ha mencionado la posibilidad de utilizar el nudo de La Negrilla, en Sevilla, para, a través de la línea de Extremadura, alcanzar destinos como Zaragoza o Barcelona. Sin embargo, ha reconocido que se trata de soluciones muy puntuales y limitadas a cargas que no requieran urgencia ni presenten un peso elevado. «El gran nexo de conexión, que es el Algeciras-Madrid, lo tenemos en estas circunstancias de corte hasta, en principio, septiembre de 2027», ha reiterado.
Los tráficos afectados abarcan tanto la mercancía contenerizada de exportación e importación, una de las líneas estratégicas del puerto recogida también en su nuevo plan estratégico, como el tráfico rodado (ro-ro) vinculado al puente marítimo Europa-África. Landaluce ha aprovechado la ocasión para reclamar que se acelere «de una vez por todas» la licitación de la electrificación del tramo Algeciras-Bobadilla, una infraestructura largamente demandada por el sector.
El presidente de la APBA ha explicado que el organismo portuario tenía prevista una ventana de actividad ferroviaria durante el verano, coincidiendo con la denominada peak season del tráfico contenerizado y con las necesidades de clientes importantes del puerto. La nueva situación ha cerrado esa ventana, lo que obliga a reprogramar la actividad comercial. Landaluce ha asegurado que el compromiso y las facilidades por parte de la Autoridad Portuaria son «al cien por cien» y que los técnicos del organismo están trabajando para que esa actividad comercial sea sostenible, alineando los intereses del prestador de servicio, de ALSA y de los clientes. En ese contexto se enmarca también el ERTE flexible acordado, que permite explorar actividades logísticas complementarias.
En materia de infraestructuras viarias, Landaluce ha abordado la situación de los accesos al puerto. Ha señalado que se ha iniciado una actuación importante que, según el compromiso de la Dirección General de Carreteras, debe concluir antes del 30 de junio. Estas obras están generando dificultades a los transportistas, que deben realizar circuitos más largos para acceder a las instalaciones portuarias. Con respecto a la carretera N-340, el presidente de la APBA se ha mostrado especialmente preocupado por la conexión Algeciras-Tarifa y el problema del semáforo, del que ha indicado que no existe una visibilidad clara sobre cuándo podrá resolverse. «Esperemos que se agilicen las obras correspondientes y tengamos un verano lo más tranquilo posible», ha manifestado.
Landaluce ha realizado una reflexión de carácter general sobre la importancia de que las infraestructuras de la comarca se ejecuten en plazo. «Somos una herramienta al servicio de la economía, y si no podemos prestar ese servicio al máximo, estaremos perdiendo competitividad y oportunidades», ha afirmado. Ha insistido en que el puerto forma parte de una cadena logística y que las dificultades en el lado terrestre impiden aprovechar plenamente las potencialidades que ofrece el lado marítimo.
Por último, el presidente de la APBA ha confirmado la participación del organismo en un proyecto de la Unión Europea denominado Pacto por el Mediterráneo, al que han sido invitados a través de la Asociación de Puertos del Mediterráneo (MEDPorts), de la que la APBA ejerce la vicepresidencia. En el marco de esta iniciativa, diferentes asociaciones económicas y profesionales aportan su visión para definir la política europea en el entorno mediterráneo, un ámbito que Landaluce ha calificado como estratégico y en el que la actividad portuaria resulta, según sus palabras, «crítica».

