La Organización Marítima Internacional (OMI) ha advertido de que los planes atribuidos a Irán para imponer un peaje a los buques que transiten por el estrecho de Ormuz socavarían los principios establecidos del derecho marítimo internacional y sentarían un precedente peligroso para el transporte marítimo mundial.
El secretario general de la OMI, Arsenio Domínguez, ha señalado en un comunicado que no existe ningún acuerdo internacional que permita la introducción de peajes por el tránsito a través de estrechos internacionales. Domínguez ha subrayado que cualquier tasa de este tipo constituiría un precedente peligroso para la navegación mundial.
La advertencia se produce en un contexto en el que diversas fuentes informativas, aunque sin confirmación oficial, han indicado que desde el pasado 28 de febrero los tránsitos por el estrecho realizados en coordinación con las autoridades iraníes habrían llevado aparejado el pago de peajes de hasta dos millones de dólares por buque. Irán estaría además tramitando un proyecto legislativo para formalizar el cobro de tasas de tránsito por el estrecho.
La OMI ha recordado que, conforme a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CNUDM), los buques gozan del derecho de paso en tránsito por los estrechos internacionales y que los estados ribereños no pueden obstaculizar ni suspender ese derecho. No obstante, Irán nunca ha ratificado la CNUDM.
El organismo ha reiterado que la libertad de navegación es un principio fundamental del derecho marítimo internacional y ha instado a todas las partes a evitar acciones que puedan desestabilizar aún más las condiciones de navegación en la región. La OMI ha recordado además que el esquema de separación de tráfico del estrecho de Ormuz fue propuesto por Irán y Omán y adoptado por la organización en 1968, y que ha servido a la región durante décadas para garantizar la seguridad de la navegación.
La prioridad inmediata de la OMI es la evacuación segura de todos los buques y tripulantes atrapados en el Golfo Pérsico desde el inicio del conflicto el 28 de febrero. Las estimaciones indican que alrededor de 1.000 buques y 20.000 marinos permanecen en el Golfo sin poder salir. La organización ha indicado que ha desarrollado un plan para reanudar el tránsito seguro de buques utilizando el mecanismo del esquema de separación de tráfico ya existente.
La situación en el estrecho de Ormuz se ha deteriorado de nuevo tras los ataques israelíes contra Líbano del 8 de abril. Irán consideró que el alto el fuego de dos semanas pactado con Estados Unidos el día anterior había sido violado, y diversos informes indican que el estrecho volvió a cerrarse al tráfico marítimo internacional tras esos bombardeos.

