El puerto de Los Cristianos ha iniciado la colocación de los bloques de hormigón destinados a consolidar el dique exterior, en una fase considerada central dentro de las obras de mejora de esta infraestructura portuaria. Los trabajos se están desarrollando en horario nocturno, una planificación que permite mantener sin alteraciones la operativa habitual de las instalaciones.
La actuación cuenta con una inversión total de 5.303.177,15 euros, de los que 4.507.700,58 euros están cofinanciados por la Unión Europea a través de fondos FEDER. La previsión es que el conjunto de la obra quede concluido a lo largo de este año, una vez completadas las distintas fases previstas para el refuerzo del dique de abrigo.
Durante el pasado mes de marzo se ejecutó prácticamente la totalidad de la escollera contemplada en el proyecto. Esta base servirá ahora de apoyo para la colocación de 400 bloques de hormigón de 30 toneladas cada uno, fabricados en una parcela del Polígono de Granadilla. Estas piezas están siendo trasladadas de forma progresiva hasta el puerto de Los Cristianos para su instalación definitiva en el dique exterior.
Con este proceso, la obra entra en una de sus etapas principales, al tratarse del montaje del manto de bloques que permitirá consolidar las reparaciones acometidas en la infraestructura tras los daños sufridos por distintos episodios de fuerte oleaje. El objetivo final es mejorar la capacidad de respuesta del dique frente a condiciones marítimas adversas y aumentar la estabilidad de esta línea de abrigo.
La planificación de la obra incorpora además medidas ambientales específicas. En este sentido, se ha instalado una barrera antiturbidez, tal y como establece el Plan de Vigilancia Ambiental, con el fin de reducir la afección sobre el medio marino durante el desarrollo de los trabajos. Esta medida busca limitar la dispersión de sedimentos en el agua durante las operaciones vinculadas al refuerzo del dique.
A ello se suman una serie de condicionantes derivados de la protección de especies marinas presentes en el entorno. Por motivos ambientales, no se podrá verter escollera al mar durante los meses de abril, mayo, junio y julio, al coincidir este periodo con la época de cría del angelote. La presencia de esta especie protegida en la zona obliga a adaptar el calendario de obra y a extremar las precauciones para evitar afecciones sobre su hábitat.
La colocación de los bloques de hormigón permite, sin embargo, mantener el desarrollo del proyecto en los plazos previstos, avanzando en una parte sustancial de la actuación mientras se respetan las limitaciones temporales establecidas para los vertidos de material al mar. De este modo, la intervención combina la ejecución técnica de una infraestructura de protección portuaria con las exigencias ambientales asociadas al entorno en el que se localiza.
El proyecto responde a la necesidad de completar los trabajos finales de refuerzo del dique de abrigo, una infraestructura clave para la seguridad del puerto de Los Cristianos. Su función es proteger la dársena frente al oleaje y garantizar unas condiciones adecuadas para el tráfico marítimo, especialmente en una instalación que concentra una parte relevante de las conexiones interinsulares de Canarias.
La obra se enmarca en la estrategia de mejora de las infraestructuras portuarias promovida por Puertos de Tenerife, orientada a la conservación y adecuación de sus instalaciones ante el desgaste derivado de la exposición continuada al mar y a fenómenos meteorológicos adversos. En este caso, la intervención busca consolidar una infraestructura que había requerido reparaciones tras temporales de fuerte oleaje.
Junto a la dimensión técnica, la actuación incorpora criterios vinculados a la sostenibilidad y a la adaptación de las infraestructuras portuarias a escenarios de mayor exigencia climática y operativa. El refuerzo del dique exterior de Los Cristianos se integra así en una línea de trabajo centrada en mejorar la resiliencia del sistema portuario del archipiélago, combinando inversión pública, financiación europea y medidas de protección ambiental.
La ejecución nocturna de esta fase permite además compatibilizar la obra con el funcionamiento diario del puerto, evitando interferencias en el tráfico marítimo y en la actividad habitual de pasajeros y mercancías. Esta organización del trabajo resulta especialmente relevante en un enclave como Los Cristianos, donde la continuidad operativa constituye un elemento esencial para la conectividad insular.

