La Administración Estatal para la Regulación del Mercado de China (SAMR, por sus siglas en inglés) ha advertido este domingo que el acuerdo de venta de activos portuarios globales de CK Hutchison al consorcio formado por BlackRock y Terminal Investment Limited (TIL) debe someterse a una revisión antimonopolio completa, subrayando que ninguna de las partes puede eludir la supervisión reguladora.
En una declaración oficial, la autoridad china ha señalado que está vigilando estrechamente la operación y que llevará a cabo un análisis jurídico conforme a la normativa vigente. “Todas las partes implicadas no deben adoptar ninguna estrategia que tenga como objetivo evitar el control regulador”, advierte el comunicado, en el que también se especifica que ejecutar la transacción sin la aprobación correspondiente podría conllevar consecuencias legales.
Este pronunciamiento se produce tras la publicación de un artículo en el Wall Street Journal el pasado 16 de abril, en el que se informaba de que CK Hutchison planeaba dividir la venta de sus activos en el extranjero en dos operaciones separadas. Esta reestructuración ha despertado inquietud entre las autoridades chinas, que consideran que podría ser una maniobra para evitar un examen formal por parte del regulador antimonopolio del país.
El grupo con sede en Hong Kong ha alcanzado un acuerdo para vender el 80% de sus participaciones globales en 43 puertos situados en 23 países —excluyendo los terminales en Hong Kong y la China continental— por un importe estimado de 22.800 millones de dólares. No obstante, la operación está sujeta a un periodo de exclusividad de 145 días y se enfrenta a varios obstáculos legales, entre ellos la renovación de concesiones en sus terminales de Panamá, donde la venta ya ha sufrido retrasos debido a las dificultades regulatorias.
Medios internacionales apuntan a que TIL podría asumir el liderazgo de la operación y adquirir la mayor parte de los activos portuarios, aunque también se baraja la posibilidad de que MSC —matriz de TIL— no adquiera los terminales panameños. Por otro lado, la empresa PSA International estaría reconsiderando la venta de su participación del 20% en Hutchison Ports, lo que añade una nueva variable al proceso.
Además, el actual clima de tensión geopolítica entre Estados Unidos y China podría complicar aún más la transacción, ya que Pekín estaría valorando nuevas medidas que podrían retrasar o incluso bloquear la operación. La creciente presión reguladora refleja un contexto en el que las autoridades chinas refuerzan el control sobre las operaciones internacionales que involucran sectores estratégicos como el portuario.

