El fabricante finlandés de equipos de manipulación de carga Konecranes presenta esta semana en la feria Intermodal South America 2026 de São Paulo su gama de soluciones eléctricas para puertos y terminales, en un momento en el que los operadores del continente sudamericano avanzan hacia la electrificación y la automatización de sus operaciones.
Uno de los anuncios más destacados de la compañía en el certamen es la incorporación de los primeros manipuladores eléctricos de contenedores vacíos en Sudamérica. Un operador brasileño se ha convertido en el primer cliente del continente en adoptar este tipo de equipos, con dos unidades del modelo Konecranes E-ACE 7/8 ECC 90 que operarán en el Puerto de Santos para labores diarias de apilado y reposicionamiento de contenedores. Esta incorporación se suma a desarrollos previos en Brasil apoyados por Konecranes, como la adopción de grúas RTG eléctricas en terminales de contenedores.
«Introducir los manipuladores eléctricos de contenedores vacíos en una operación de depósito de gran escala demuestra cómo las soluciones eléctricas de Konecranes pueden satisfacer las exigencias de rendimiento del manejo diario de contenedores», ha señalado Andres Ramirez, responsable regional de desarrollo de ventas de carretillas de Konecranes. Ramirez ha indicado que esta adopción refleja un cambio más amplio en Sudamérica, donde los operadores buscan mejorar la eficiencia, reducir emisiones y alinearse con las expectativas de las cadenas de suministro globales.
La gama completa de carretillas eléctricas de Konecranes está disponible en el mercado sudamericano. Entre las incorporaciones más recientes figura la carretilla apiladora eléctrica de alcance (reach stacker), que ofrece hasta 16 horas de operación con una sola carga y un tiempo de recarga rápida de entre una y tres horas. Los nuevos equipos cuentan con el sistema de monitorización remota TRUCONNECT, que proporciona datos en tiempo real para el mantenimiento preventivo y la maximización del tiempo de actividad de la maquinaria.
En el ámbito de las grúas portuarias, Konecranes presenta la nueva Gottwald ESP.4, la incorporación más reciente a la familia de grúas móviles portuarias de Generación 6. Se trata del modelo de menor tamaño de la gama, diseñado especialmente para puertos de menor dimensión, aunque con capacidad para la manipulación polivalente de contenedores, graneles y carga general y de proyecto. La grúa cuenta con un sistema de propulsión modular que permite la operación totalmente eléctrica, manteniendo la posibilidad de configuraciones híbridas o diésel en función de las necesidades de cada instalación.
«Los puertos y terminales en Sudamérica se encuentran en diferentes etapas del camino hacia la electrificación. El papel de Konecranes es adaptarse al nivel de ambición actual de cada cliente y proporcionarle una hoja de ruta para el futuro», ha afirmado Jörg Müller, vicepresidente de grúas móviles portuarias de la compañía.
La tecnología de propulsión eléctrica constituye la base común del catálogo de Konecranes, lo que permite un rendimiento homogéneo y un mantenimiento estandarizado entre distintos tipos de equipos y entornos operativos. La estrategia de descarbonización de la compañía, denominada Ecolifting, plantea una hoja de ruta progresiva hacia las cero emisiones directas que abarca desde propulsiones con diésel renovable hasta flotas completamente electrificadas, incluyendo opciones emergentes como el hidrógeno.
En Sudamérica, Konecranes cuenta con una red de distribuidores locales y socios de servicio técnico que proporcionan repuestos y asistencia adaptada a las condiciones operativas específicas de la región.

