La Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz (APBC) ha adjudicado a la empresa Carpas Keops, S.L. los trabajos de reparación de las pantallas antipolución del muelle de La Cabezuela-Puerto Real, deterioradas a consecuencia de los temporales de viento y lluvia registrados durante el pasado mes de abril. El contrato tiene un importe de 39.000 euros (IVA no incluido) y un plazo de ejecución de dos meses.
La actuación contempla la reparación de los elementos dañados en las pantallas de protección, instaladas con el objetivo de reducir la propagación del polvo en suspensión generado durante las operaciones de manipulación y almacenamiento de graneles sólidos. Estas estructuras fueron instaladas originalmente en enero de 2021 como medida de control ambiental en una de las zonas de mayor actividad del enclave portuario.
El proyecto adjudicado incluye el desmontaje de las mallas textiles deterioradas, así como las operaciones de corte, carga, transporte y la gestión de los residuos generados en las zonas habilitadas. Una vez retirada la malla en mal estado, se procederá a la instalación o sustitución por nuevas mallas textil vinílicas permeables tipo FC-IK1, de alta resistencia y características específicas como protección frente a rayos ultravioleta, propiedades ignífugas y resistencia a hongos. El sistema contará con refuerzos de lona termosellados y un sistema de tensado mediante argollas, para garantizar su eficacia frente a condiciones meteorológicas adversas.
Asimismo, se llevarán a cabo tareas de revisión y tensado de las mallas existentes, ajustando los amarres y añadiendo cabos de refuerzo en los puntos necesarios para asegurar un rendimiento óptimo.
Las pantallas antipolución de La Cabezuela están compuestas por un conjunto de 58 módulos de 4 metros de longitud y 14 metros de altura, dispuestos en forma de corchete para maximizar su eficiencia. En total, cubren una longitud de 233 metros lineales, con 42 módulos alineados paralelos al muelle y 16 dispuestos perpendicularmente en dos líneas de 8 módulos cada una. El diseño incluye una inclinación superior de 42º, lo que incrementa su capacidad para reducir la velocidad del viento y retener partículas en suspensión.
Las mallas utilizadas, del tipo FC-IK1, presentan una estructura permeable y reforzada, con bandas longitudinales y transversales de lona vinílica termosellada, además de un refuerzo perimetral. Incorporan también válvulas de alivio de presión para resistir rachas de viento de gran intensidad, y están fijadas a la estructura metálica mediante sistemas de argollas y cabos distribuidos en el perímetro, lo que permite su correcto anclaje y tensado.
El deterioro progresivo de estos elementos, acelerado por las condiciones climatológicas del último invierno, ha hecho necesaria esta intervención para mantener la funcionalidad del sistema de contención de partículas y garantizar un entorno adecuado para la operativa diaria del muelle, conforme a los estándares medioambientales exigidos. La actuación se enmarca dentro del compromiso de la Autoridad Portuaria con la mejora continua de sus instalaciones y con la sostenibilidad de sus actividades.

