El grupo naviero CMA CGM ha cerrado el primer trimestre de 2025 con una facturación de 13.300 millones de dólares, impulsada principalmente por sus operaciones de transporte marítimo de contenedores. En este periodo, la compañía ha gestionado un total de 5,8 millones de TEU, lo que representa un incremento interanual del 4,2%. El ingreso medio por contenedor se ha situado en 1.498 dólares, un 7,1% más que en el mismo trimestre del año anterior.
El EBITDA consolidado del grupo ha alcanzado los 3.100 millones de dólares, lo que supone una mejora del 29,1% respecto al primer trimestre de 2024. En cuanto a la división de transporte marítimo, los ingresos han ascendido a 8.800 millones de dólares, con un crecimiento interanual del 11,5%, mientras que el EBITDA de esta actividad ha alcanzado los 2.500 millones, un 30% más que el año anterior.
Las operaciones logísticas de la compañía, que incluyen servicios multimodales y de gestión de la cadena de suministro, han generado ingresos por valor de 4.300 millones de dólares. El EBITDA de esta división se ha incrementado un 10,5%, situándose en 399 millones de dólares.
Por su parte, los ingresos procedentes de otras actividades del grupo —como los terminales portuarios, CMA CGM Air Cargo y la unidad de medios CMA Media— han sumado 833 millones de dólares, lo que representa un crecimiento del 30,9%. El EBITDA asociado a estas actividades ha alcanzado los 157 millones de dólares, con un aumento interanual del 91,5%.
En su evaluación del contexto actual, CMA CGM ha advertido sobre el impacto potencial de un entorno geopolítico inestable y de posibles incrementos arancelarios, especialmente entre Estados Unidos y China, que podrían afectar de manera prolongada al volumen del comercio internacional. La compañía también ha señalado que las perturbaciones en el mar Rojo, que se han mantenido durante todo 2024, continúan condicionando la operativa global.
Ante esta situación, el grupo ha indicado que está centrando sus esfuerzos en una gestión eficiente de la capacidad, el control de costes y la diversificación de rutas. Asimismo, ha remarcado la importancia de seguir invirtiendo en tecnologías orientadas a la optimización operativa, la monitorización de mercados y la mejora de las capacidades de previsión. Según la compañía, estas medidas están orientadas a afrontar un entorno complejo y variable, con el objetivo de mantener la competitividad y adaptarse a las condiciones cambiantes del mercado.

