El Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de La Coruña ha aprobado la convocatoria de un concurso público para la concesión del servicio de suministro eléctrico a cruceros, con el objetivo de reducir las emisiones atmosféricas durante su estancia en puerto. Esta medida permitirá a los buques apagar sus motores auxiliares una vez atracados, contribuyendo así a mejorar la calidad del aire en la ciudad.
El sistema se instalará en los muelles de Trasatlánticos y Calvo Sotelo, y supondrá una inversión inicial estimada de 10 millones de euros. La concesión tendrá una duración de 35 años, en atención al volumen de inversión requerido para la ejecución de las obras y la prestación del servicio. Está previsto que la instalación entre en funcionamiento a lo largo de 2027.
El proyecto contempla la construcción de un centro de transformación y conversión de frecuencia, la conexión con la red eléctrica, una red subterránea de media tensión, torres de conexión en ambos muelles y un vehículo para la gestión de los cables eléctricos, además de otros sistemas e infraestructuras complementarias. El concesionario podrá también ofrecer servicios energéticos adicionales a otras instalaciones portuarias, gracias a la potencia contratada.
El criterio de adjudicación más relevante será la estructura tarifaria que presenten las empresas licitadoras, con un peso del 40 % en la valoración, ya que se busca que las condiciones económicas resulten atractivas para las navieras. También se tendrá en cuenta el diseño arquitectónico de la subestación y su integración en el entorno urbano y paisajístico.
Con esta iniciativa, el Puerto de La Coruña se situará entre los primeros de España en ofrecer este tipo de suministro a cruceros, un servicio que está ganando relevancia en el sector ante las exigencias medioambientales y la estrategia de sostenibilidad de las principales navieras internacionales. La Autoridad Portuaria ha recordado que gran parte de los buques de pasaje ya están adaptados para recibir energía eléctrica desde tierra.
El anuncio de esta licitación se enmarca en la estrategia de promoción del tráfico de cruceros en la ciudad, que se considera de alto impacto económico. Según datos de la Autoridad Portuaria, este tráfico genera un retorno estimado de 35 millones de euros anuales, tanto por el gasto directo de pasajeros y tripulaciones como por su repercusión en los sectores de comercio, hostelería, transporte, servicios turísticos y seguridad.
Durante la misma reunión del Consejo de Administración, se ha aprobado también la extinción anticipada de una concesión de Galigrain, del grupo Nogar, en el muelle de San Diego. La empresa había solicitado el 23 de abril la finalización del contrato antes del vencimiento previsto el 31 de diciembre, tras haber trasladado la mayoría de sus operaciones al Puerto Exterior.
La nave afectada, de 7.000 metros cuadrados, se encontraba en primera línea del muelle y formaba parte del área portuaria incluida en el proyecto Coruña Marítima, que contempla la progresiva liberación del borde litoral para su integración en la ciudad. El traslado de Galigrain se suma a la solicitud de Cementos Tudela Veguín para ubicar su nueva terminal en Punta Langosteira, donde todas las empresas operadoras de graneles sólidos están reubicando sus actividades.

