Tres empresas han presentado oferta para ejecutar la renovación del control de acceso a los muelles de Maliaño y su entorno en el Puerto de Santander, una intervención que contempla también la sustitución del cerramiento actual y mejoras urbanísticas en la zona limítrofe con la ciudad. El proyecto cuenta con un presupuesto de licitación de 1,6 millones de euros y un periodo previsto de ejecución de diez meses.
La actuación ha sido impulsada por la Autoridad Portuaria de Santander (APS), que licita y ejecuta las obras, en colaboración con el Ayuntamiento de Santander, que cofinanciará parte del proyecto. En concreto, el consistorio aportará cerca de 137.000 euros, equivalentes al 50% del presupuesto destinado a la urbanización de los terrenos municipales incluidos en la intervención.
El presidente de la APS, César Díaz, ha explicado que esta remodelación responde a la necesidad de adaptar el entorno portuario a unos estándares de seguridad y representatividad adecuados, subrayando que se trata de una intervención que contribuye también a mejorar la relación entre el puerto y la ciudad. Según ha indicado, la obra servirá para adecuar una zona que se encuentra deteriorada debido al envejecimiento de los materiales y a las condiciones actuales del cerramiento, que no se corresponden con los niveles de seguridad ya implantados en otras áreas del perímetro portuario.
Los terrenos que serán objeto de intervención se sitúan en la intersección de las calles Muelles de Maliaño, Antonio López, Carlos Haya y Ruiz de Alda, un área urbana que ha sido considerada prioritaria dentro del plan de mejoras que forman parte del I Foro Permanente Puerto-Ciudad. En esta línea, se ha previsto también la continuidad del paseo marítimo hacia el Barrio Pesquero, integrando esta actuación dentro de un planteamiento más amplio de conexión entre el frente portuario y el tejido urbano de Santander.
La alcaldesa de Santander, Gema Igual, ha valorado la oportunidad que representa este proyecto para reforzar el funcionamiento logístico del puerto, al tiempo que permite avanzar en la mejora del entorno urbano. En sus declaraciones, ha hecho referencia a la buena relación institucional con la APS y ha subrayado que este tipo de intervenciones conjuntas reflejan un modelo de cooperación orientado a generar beneficios para la ciudad y sus habitantes.
Además de la sustitución del cerramiento del acceso, que se ha identificado como uno de los puntos más sensibles del perímetro portuario por su actual falta de adecuación, el proyecto contempla la remodelación de la glorieta de acceso y la mejora de los entronques con las calles Marqués de la Ensenada y Sotileza. Estas actuaciones darán continuidad a las ya realizadas en la calle Antonio López, contribuyendo así a una mayor coherencia urbanística en el conjunto del área.
Esta intervención se enmarca en las líneas de actuación definidas por el I Foro Permanente Puerto-Ciudad, recientemente constituido por ambas administraciones con el objetivo de garantizar la continuidad de proyectos que favorezcan la integración del puerto en la trama urbana de Santander.

