El Puerto de Tarragona ha llevado a cabo esta semana un simulacro operativo de vertido de líquidos en sus instalaciones portuarias, en colaboración con diversas empresas concesionarias y cuerpos de emergencia. El ejercicio ha tenido como objetivo principal verificar la capacidad de respuesta técnica y humana ante un incidente relacionado con mercancías líquidas a granel, dentro del marco del Plan Interior Marítimo (PIM) y el Plan de Autoprotección (PAU) del enclave portuario.
El supuesto de partida ha sido un vertido accidental durante una operación de descarga. Una vez detectado el incidente por parte de la empresa responsable, se ha procedido a su notificación a la Autoridad Portuaria, que ha activado el nivel 1 de alerta de sus planes de emergencia. A partir de ese momento, se ha movilizado al personal de los Bomberos del Parque Químico del Puerto, y se ha comenzado a gestionar la respuesta desde la Sala de Gestión de Emergencias de la Autoridad Portuaria.
En el ejercicio han participado la Policía Portuaria, Capitanía Marítima, Salvamento Marítimo, Guardia Civil, los remolcadores Ròmul y Rem de Repasa Tarragona, y la embarcación Platja Fonda de la empresa Boteros y Amarradores, entre otros actores. Según el escenario simulado, la mancha del vertido habría alcanzado un diámetro de 100 metros. Para contenerla, se han desplegado barreras anticontaminación desde las tres embarcaciones mencionadas, con una longitud de 250 metros cada una, además de un tramo adicional desde tierra firme hasta la zona afectada. Finalmente, se han conectado las mangueras de extracción para proceder a la retirada del producto vertido, dando así por finalizado el simulacro.
El ejercicio también ha incluido una prueba piloto con la plataforma de gestión FORTIX X, actualmente en uso en el Centro de Control Portuario (CCP). Esta herramienta ha sido utilizada de forma autónoma desde la Sala de Gestión de Emergencias, permitiendo una operativa descentralizada, con acceso seguro e independiente a toda la información generada durante la emergencia simulada. El uso de esta tecnología ha contribuido a optimizar el proceso de toma de decisiones en tiempo real.
Adicionalmente, el simulacro ha contado con el apoyo de imágenes aéreas captadas por drones, que han sido transmitidas tanto al centro de control como a la sala de emergencias, mejorando la visibilidad y el seguimiento del incidente desde tierra.

El Puerto de Tarragona realiza una media de diez ejercicios anuales destinados a poner a prueba sus planes y protocolos de actuación ante emergencias. Estos incluyen tanto simulacros operativos como jornadas de seguridad, prácticas internas y simulaciones de gabinete. En estas últimas, como la realizada el pasado mes de mayo en colaboración con Marina Port Tarraco, se evalúa principalmente la coordinación entre los distintos organismos implicados en la gestión de crisis.
Estos ejercicios forman parte de la estrategia de seguridad del enclave portuario y responden a la necesidad de mantener una preparación constante frente a los riesgos inherentes a la actividad marítima e industrial. En este contexto, el Plan Interior Marítimo identifica y categoriza los riesgos potenciales de contaminación marina, estableciendo procedimientos de actuación para mitigar sus efectos. Su revisión periódica garantiza la adecuación de los protocolos a la realidad operativa del puerto.

