La plataforma ciudadana Salvemos Rinconcillo ha manifestado su indignación tras conocerse que el Gobierno de España no puede ofrecer una fecha concreta para el inicio de las obras de regeneración de la playa del Rinconcillo, en Algeciras. Esta declaración ha sido recibida con frustración por parte del colectivo, que considera insostenible la falta de actuaciones definitivas en un enclave costero que sufre un progresivo proceso erosivo desde hace años.
Desde la asociación vecinal se ha recordado que, en 2019 se encargó un estudio técnico al Instituto de Hidráulica Ambiental de la Universidad de Cantabria, y que el 15 de diciembre de 2022 se publicó en el Boletín Oficial del Estado la licitación para la redacción del proyecto de regeneración, con un presupuesto estimado de 9,8 millones de euros. Pese a ello, no se ha ejecutado ninguna intervención efectiva sobre el terreno, más allá de trasvases puntuales de arena que, según denuncia el colectivo, no han ofrecido resultados duraderos ni han contenido el deterioro de la línea costera.
El nuevo trasvase de arena aprobado por la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras, el quinto desde que comenzaron las acciones provisionales, ha sido calificado de “costosa e ineficaz” por parte de los vecinos, que han expresado su preocupación ante lo que consideran una estrategia de contención sin horizonte claro ni compromiso político real. A juicio de la plataforma, este tipo de intervenciones no soluciona los daños estructurales que afectan al cordón dunar ni evita la pérdida continua de biodiversidad en una zona colindante con el Paraje Natural de las Marismas del Palmones.
En su posicionamiento público, Salvemos Rinconcillo ha afirmado que las dilaciones administrativas y los argumentos técnicos, jurídicos o ambientales no pueden seguir siendo el refugio de la inacción, y ha subrayado que la situación compromete no sólo el valor ecológico del entorno, sino también su dimensión social y económica. La playa del Rinconcillo representa un punto de encuentro habitual para las familias algecireñas y una fuente de ingresos para pequeños negocios locales que dependen en buena medida del turismo estacional.
El colectivo ha calificado de “burla” la falta de avances concretos, al tiempo que ha cuestionado la voluntad institucional para afrontar un problema que afecta a toda la ciudadanía. Según ha advertido, el deterioro del litoral no sólo implica la pérdida de espacios de uso público, sino también un empeoramiento de la calidad del agua y una transformación progresiva del paisaje natural, que hasta ahora no ha sido abordada con la urgencia necesaria.
La plataforma ha reclamado que se establezca un calendario público y vinculante para la ejecución de las obras, que se active sin más dilaciones el proyecto ya valorado por la administración, y que se garantice la transparencia del proceso mediante la participación de asociaciones vecinales y ecologistas en los procedimientos de evaluación ambiental. Asimismo, ha exigido que se depuren responsabilidades políticas ante una gestión que, a su juicio, ha permitido la degradación continuada de un espacio protegido.


