El Ayuntamiento de Algeciras ha completado este martes los trabajos de retirada de algas invasoras en la playa de El Chinarral, donde se han recogido un total de 180 toneladas de biomasa vegetal, según ha informado el concejal delegado de Playas, Ángel Martínez.
La actuación ha contado con la intervención de maquinaria pesada, incluyendo una retroexcavadora y un camión bañera con capacidad para 18.000 kilos, además del personal operativo necesario. Estos trabajos se han enmarcado en las labores de preparación del litoral ante la llegada de la temporada estival, con el objetivo de mantener las playas en condiciones adecuadas tanto para los residentes como para los visitantes.
Martínez ha indicado que la acumulación de algas en el litoral algecireño representa un desafío ambiental que afecta de manera recurrente a numerosos municipios costeros del sur peninsular. Ha señalado que, pese a la intervención municipal, la situación no tiene visos de estabilizarse a corto plazo. “Por desgracia, dentro de algunos días volverá a llegar una nueva arribazón de algas que anegará una vez más las playas”, ha declarado el edil.
La especie retirada corresponde al alga asiática Rugulopteryx okamurae, cuya proliferación en el Estrecho de Gibraltar ha provocado consecuencias medioambientales y económicas en diversos sectores, incluyendo la pesca, el turismo y la gestión del litoral. Aunque su expansión se ha venido produciendo desde hace años, los ayuntamientos siguen afrontando de forma individualizada los efectos de este fenómeno.
En este sentido, el responsable municipal ha expresado su preocupación por el impacto económico que estas actuaciones suponen para las arcas locales, al no contar, según ha afirmado, con el respaldo del Gobierno central. “Nos vemos obligados a enfrentarlo a pulmón”, ha asegurado, reclamando mayor coordinación y apoyo institucional para hacer frente a lo que ha calificado como una “catástrofe natural”.
Desde el consistorio han subrayado que estas acciones de limpieza se continuarán ejecutando a lo largo del verano, con el objetivo de mitigar los efectos de la llegada de algas y facilitar el uso del litoral durante la época turística. También han recordado que este fenómeno requiere de soluciones estructurales que impliquen a diferentes administraciones públicas, dada su magnitud y persistencia en el tiempo.

