España, el Reino Unido y la Comisión Europea han alcanzado un acuerdo político sobre los aspectos fundamentales de la futura relación de Gibraltar con la Unión Europea, el último asunto pendiente tras la salida británica del bloque. El entendimiento se ha cerrado este miércoles en Bruselas en una reunión entre el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares; su homólogo británico, David Lammy; el comisario europeo Maros Sefcovic, encargado de las negociaciones; y el ministro principal del Peñón, Fabian Picardo.
Este pacto contempla la eliminación de la Verja que separa La Línea de la Concepción de Gibraltar, la supresión de todos los controles físicos sobre personas y mercancías en la frontera terrestre y el establecimiento de un sistema de control dual en el puerto y el aeropuerto de Gibraltar, con participación de las autoridades policiales españolas y gibraltareñas. En los próximos días se elaborará un texto jurídicamente vinculante que plasmará los compromisos políticos adoptados.
El comunicado conjunto informa de que se ha alcanzado “un acuerdo político definitivo sobre los aspectos fundamentales del futuro pacto entre la UE y el Reino Unido en relación con Gibraltar”, el cual “salvaguarda las respectivas posiciones jurídicas” de España y Reino Unido “en materia de soberanía y jurisdicción”, afectando tanto al propio Peñón como al istmo y las aguas colindantes. Las negociaciones formales comenzaron en febrero de 2022, aunque su origen se remonta al denominado Pacto de Nochevieja, suscrito el 31 de diciembre de 2020, que ha servido como base conceptual para el acuerdo alcanzado ahora.
Desde enero de 2021, Gibraltar ha permanecido en un limbo jurídico, al quedar fuera del espacio comunitario sin que se aplicaran los controles fronterizos establecidos por el Código de fronteras Schengen. El acuerdo alcanzado pone fin a esta situación, estableciendo una nueva estructura de relación entre el territorio británico y la UE, con el objetivo de garantizar la prosperidad tanto del Peñón como del Campo de Gibraltar.
El pacto prevé la eliminación de todas las barreras físicas y controles sobre personas y mercancías entre Gibraltar y España, al tiempo que se garantiza la protección del espacio Schengen, el mercado único europeo y la unión aduanera. En concreto, se ha acordado implantar controles fronterizos dobles en el puerto y aeropuerto del Peñón, que serán gestionados por las autoridades gibraltareñas y españolas en cooperación directa. España asumirá los controles Schengen, mientras que Gibraltar mantendrá sus propios procedimientos migratorios.
Este sistema requerirá que los pasajeros que lleguen al puerto o aeropuerto de Gibraltar pasen por dos controles policiales: uno gestionado por las autoridades del Reino Unido/Gibraltar y otro por la policía española. A diferencia del planteamiento inicial acordado en 2020, el texto actual no menciona la participación de Frontex, la agencia de fronteras europea, cuya intervención se había previsto inicialmente para un período transitorio.
Además del régimen de fronteras, el acuerdo incluye disposiciones relativas a visados, permisos de residencia y cooperación judicial y policial entre España y Gibraltar. También se ha pactado la creación de una futura unión aduanera entre la Unión Europea y el territorio británico, lo que eliminará los controles sobre mercancías y establecerá un marco de colaboración entre las autoridades aduaneras de ambas partes. Asimismo, se ha acordado una armonización parcial en materia de fiscalidad indirecta, en particular respecto al comercio de tabaco, con el fin de reducir distorsiones fiscales en la región.
En materia regulatoria, las partes han consensuado compromisos de convergencia en aspectos como ayudas estatales, fiscalidad, condiciones laborales, medio ambiente, comercio y sostenibilidad. También se han recogido previsiones sobre transporte, coordinación en materia de seguridad social y derechos de los trabajadores transfronterizos. Se establece además una cooperación específica en materia ambiental y la creación de un mecanismo financiero destinado a fomentar la cohesión territorial y el empleo en el entorno del Campo de Gibraltar.
Aunque el acuerdo cubre los principales puntos en disputa, todavía quedan aspectos pendientes de aclarar. El documento no especifica cómo se resolverá el uso conjunto del aeropuerto de Gibraltar, una reclamación sostenida por España. Tampoco se detalla el régimen impositivo definitivo que aplicará el Peñón, donde actualmente no se aplica IVA y el impuesto de sociedades es del 10 % sobre beneficios generados localmente. Además, aunque la Comisión Europea ha propuesto retirar a Gibraltar de su lista de territorios con riesgo de blanqueo de capitales, España aún no lo ha excluido de su lista nacional de jurisdicciones no cooperativas, lo que ha generado malestar en las autoridades gibraltareñas.
El comisario europeo Maros Sefcovic ha calificado el pacto como un “verdadero acuerdo histórico para la UE”, mientras que la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ha manifestado que se trata de un acuerdo que “salvaguarda la integridad del espacio Schengen y del mercado único, al tiempo que proporciona estabilidad, seguridad jurídica y bienestar a la región”. El ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, ha señalado que “con este acuerdo desaparecerá la verja, el último muro de la Europa continental. Gibraltar estará conectado con el espacio Schengen ejerciendo España el control de entradas y salidas”.
Por su parte, el ministro británico David Lammy ha explicado que su Gobierno ha heredado una situación de incertidumbre de la administración anterior, y que este acuerdo ofrece una solución práctica tras años de negociación. Fabian Picardo, ministro principal de Gibraltar, ha afirmado que “ha llegado el momento de mirar hacia una época de cooperación y entendimiento renovados”. Picardo también ha valorado que se ha logrado proteger los derechos de los ciudadanos y garantizar certidumbre para los trabajadores transfronterizos, un colectivo que actualmente asciende a 15.225 personas, de las cuales 10.500 son españolas, según datos del pasado mes de mayo.
La reunión en Bruselas ha estado precedida por contactos bilaterales durante el mes de mayo, en los que Sefcovic se ha reunido por separado con los jefes de las diplomacias española y británica. Los trabajos técnicos entre las delegaciones no se han interrumpido en ningún momento desde la última reunión tripartita celebrada en septiembre. El día anterior a la cita de Bruselas, la Comisión Europea propuso la retirada de Gibraltar de la lista comunitaria de territorios con deficiencias en la lucha contra el blanqueo de capitales, una decisión que ha sido acogida con satisfacción por el Gobierno del Peñón. En cambio, el Ministerio de Hacienda español mantiene al territorio británico en su lista de paraísos fiscales, lo que ha generado fricciones adicionales en el contexto del cierre del acuerdo.
Los equipos negociadores trabajarán ahora en la redacción del texto jurídico completo, que deberá pasar por los trámites de firma y ratificación tanto en el Parlamento Europeo como en el británico, antes de que el acuerdo pueda entrar en vigor de forma efectiva.

