La Autoridad Portuaria de Santander (APS) ha sacado a licitación las obras de sustitución del cerramiento perimetral entre el control de Raos y el acceso ferroviario al recinto portuario. Esta actuación, que forma parte de una intervención progresiva sobre todo el perímetro del puerto, tiene como objetivo aumentar los niveles de seguridad en la zona. El presupuesto de licitación asciende a 313.542 euros, IVA incluido, y contempla un plazo de ejecución de tres meses.
El nuevo cerramiento tendrá una altura de 4,5 metros y estará rematado con tubos curvos en la parte superior, una solución constructiva diseñada para dificultar el acceso no autorizado al área portuaria. Según ha explicado el presidente de la APS, César Díaz, esta tipología de vallado se corresponde con la instalada recientemente en la zona más urbana del puerto, en el marco de un modelo unificado de cerramiento.
Además de la instalación del nuevo vallado, el proyecto contempla la incorporación de alumbrado y cámaras de control, lo que permitirá mejorar la visibilidad y vigilancia en el tramo comprendido entre el control de acceso de Raos y la entrada ferroviaria.
Las empresas interesadas en participar en el proceso de licitación podrán presentar sus ofertas hasta el próximo 7 de julio, de acuerdo con los plazos establecidos por la autoridad portuaria.
Esta actuación se encuentra incluida en el Plan de Inversiones 2024-2028 de la APS, que contempla una inversión total superior a los 151 millones de euros (sin IVA). El plan abarca un conjunto de proyectos destinados a la modernización y adaptación de las infraestructuras del puerto, entre los que se encuentran la construcción y rehabilitación de muelles, nuevas urbanizaciones y pavimentaciones, actuaciones en edificaciones portuarias, así como proyectos enfocados en sostenibilidad, eficiencia energética, digitalización e innovación.
La intervención prevista en el cerramiento responde a los criterios definidos en dicho plan, que tiene como finalidad reforzar las condiciones operativas y de seguridad del puerto de Santander, adaptándose a las exigencias normativas y a la evolución de la actividad logística y portuaria.
Esta nueva fase de renovación del perímetro de seguridad se suma a otras ejecutadas previamente por la APS en distintos puntos del recinto portuario, lo que permite avanzar en la configuración de un sistema homogéneo de control de accesos y vigilancia.

