La Asociación de Transitarios del Campo de Gibraltar (ATEIA) ha mostrado su inquietud ante el principio de acuerdo alcanzado entre la Unión Europea y el Reino Unido sobre el futuro de Gibraltar, y ha advertido del posible impacto que este pacto puede tener sobre el sector aduanero en el Campo de Gibraltar. La organización considera que el contenido conocido hasta ahora del acuerdo apunta a una posible desaparición de la aduana física en la Verja, cuya competencia ejerce actualmente la Aduana de Algeciras, con consecuencias directas sobre empresas de representación aduanera, operadores logísticos y transitarios.
En declaraciones a El Estrecho Digital, el presidente de ATEIA Oltra Bahía de Algeciras, Manuel Cózar, ha señalado que la lectura inicial del documento permite pensar que Gibraltar “tendrá un estatuto especial y, no siendo Unión Europea, formaría parte de la Unión Aduanera”. A su juicio, el modelo propuesto se asemeja al de Irlanda del Norte, ya que prevé “la eliminación total de las barreras físicas, los chequeos, controles sobre las personas y las mercancías que circulan entre España y Gibraltar”.
Cózar también ha mencionado que algunos aspectos impositivos sí podrían mantenerse: “Parece ser que algunas imposiciones indirectas al tabaco y al alcohol, principalmente, sí se aplicarían, seguramente, para evitar distorsiones que contribuyan a la prosperidad económica que se supone que podemos esperar”. No obstante, ha insistido en la falta de claridad del contenido del acuerdo y ha recordado que, desde la asociación, se han enviado consultas a varios organismos estatales, sin obtener por el momento una respuesta clara. “Se han enviado diversas consultas al Ministerio de Asuntos Exteriores, a la Hacienda, lógicamente todo en copia a la Dirección General de Aduanas, para ver si conseguimos detalles que nos puedan aclarar, al menos que podamos vislumbrar en cierto modo qué es lo que va a ocurrir”, ha indicado.
El presidente de ATEIA ha mostrado su preocupación por la falta de información directa al sector. “La opacidad hasta ahora informativa ha sido total con nuestro colectivo y, bueno, al igual que con otros también, evidentemente”, ha afirmado, al tiempo que ha reconocido que se encuentran a la espera de respuestas sobre el encaje futuro del trabajo aduanero en el nuevo modelo.
Desde la asociación han advertido que la supresión de los controles en la frontera afectaría a numerosos profesionales con décadas de trayectoria, cuya función podría quedar desdibujada en el nuevo marco. “El problema que más nos preocupa es saber cómo va a afectar a nuestro colectivo, a nivel general y sobre todo aquí, a nivel particular, a todas nuestras empresas asociadas y no asociadas también, lógicamente, y trabajadores que desarrollan su labor en la frontera, de lo que no sabemos si su situación o futuro se ha tenido en cuenta”, ha recalcado Cózar.
ATEIA ha expresado su inquietud ante la posible pérdida de función y relevancia de estos colectivos, que podrían quedar sin un marco operativo claro tras años de trabajo garantizando el cumplimiento normativo en frontera. Han recordado que el sector ha sido históricamente clave en la gestión aduanera del Estrecho y especialmente en la aduana de La Línea de la Concepción, contribuyendo al desarrollo económico y logístico de la comarca y del entorno comercial transfronterizo.
Por ello, la asociación ha lamentado que este principio de acuerdo se haya negociado a nivel institucional sin consultar a los actores locales directamente implicados, ni en el plano profesional ni territorial. Desde ATEIA se han formulado tres solicitudes específicas: claridad inmediata sobre la situación futura de la aduana en La Línea de la Concepción y sobre el papel que desempeñarán los representantes aduaneros y operadores logísticos en el nuevo escenario; participación activa del sector en las mesas técnicas o institucionales que desarrollen los mecanismos de aplicación del acuerdo; y garantías de mantenimiento de la actividad profesional y del empleo en un entorno ya complejo y especialmente sensible desde el punto de vista económico y social.
En palabras de Cózar, “no queremos temer lo peor, pero bueno, estamos atentos a todas las informaciones que nos vayan a llegar y, sobre todo, a ver si se vislumbra un poco qué es lo que va a pasar con nuestro colectivo y con nuestros trabajadores”.
Finalmente, ATEIA ha reiterado su compromiso con la legalidad, la cooperación institucional y la estabilidad en la región, pero ha defendido también la necesidad de salvaguardar los intereses de un sector profesional que, en su opinión, ha sido excluido de un proceso decisivo para su futuro.

