En un sector donde cada minuto cuenta, contar con un socio logístico que sepa adaptarse, escuchar y resolver marca la diferencia entre el éxito o el fracaso. FR Servicios Logísticos lleva desde 1995 construyendo relaciones de confianza con empresas que necesitan mucho más que almacenaje y transporte.
Con sede en Hostalric (Girona) y una red operativa que suma más de 35.000 m² en Cataluña, FR ha sabido crecer sin perder la cercanía y el compromiso que la definen desde el primer día. Hoy, su equipo de más de 25 personas trabaja cada día con un propósito claro: que cada operación, cada pedido y cada llamada cuente.
Un servicio completo, pensado para personas que necesitan soluciones
Cuando una empresa decide externalizar su logística, lo que realmente busca es tranquilidad. En FR lo saben bien, y por eso ofrecen un servicio de logística integral que va mucho no solo contempla el almacenaje. Desde la descarga y gestión del stock, hasta el picking, packing y transporte, pasando por la logística inversa o la atención postventa, su propuesta cubre todo el proceso de principio a fin.
Y si hablamos de e-commerce, también se encargan de gestionar pedidos, devoluciones, atención al cliente y sistemas de seguimiento personalizados.
Lo interesante aquí no es solo lo que hacen, sino cómo lo hacen. Su equipo técnico se coordina con el cliente para adaptar cada solución a las particularidades del negocio. No hay fórmulas estándar: hay escucha, análisis y respuesta. Y si pasa cualquier cosa, su call center logístico está preparado para atender incidencias de forma rápida, algo clave en sectores con mucha rotación y exigencia.
Una historia que se construye paso a paso
Detrás de cada almacén y cada proceso, hay una trayectoria de casi treinta años. FR nació en 1995 como parte de un family office con más de un siglo de historia empresarial. En esos primeros años, su actividad se centraba en Parets y Les Franqueses del Vallès. Pero pronto vieron que para crecer había que evolucionar, y trasladaron su operativa a nuevas instalaciones más modernas y con mayor capacidad en Gualba y Hostalric.
Hoy, su centro principal en Hostalric ocupa más de 23.000 m² y ha sido diseñado para trabajar de forma ágil, incluso en campañas de máxima carga. Han pasado de tener centros saturados a operar con previsión y margen, lo que les permite asumir picos de producción sin perder eficiencia.
Esta evolución no ha sido fruto del azar. Ha sido el resultado de una gestión paciente, con los pies en el suelo, y siempre con la vista puesta en el cliente.
Tecnología que no se nota, pero se agradece
Uno de los pilares invisibles del trabajo de FR es su sistema tecnológico. Utilizan herramientas avanzadas de gestión de almacenes (WMS), sistemas de seguimiento y trazabilidad en tiempo real, e integraciones con plataformas e-commerce para que todo funcione como un reloj.
Aunque la tecnología esté presente en cada fase, no buscan deslumbrar con ella, sino hacer la vida más fácil. Su filosofía es clara: la innovación tiene que traducirse en menos errores, más rapidez y mayor control para el cliente. Por eso, cuando una empresa trabaja con FR, recibe datos en tiempo real, puede rastrear pedidos y tiene acceso a un servicio de atención proactivo, sin necesidad de pedirlo.
Casos reales, relaciones que duran
Aunque no suelen hacer mucho ruido, en FR acumulan historias de colaboración que hablan por sí solas. Empresas de sectores tan distintos como la alimentación, la cosmética, el textil o la tecnología han confiado en ellos para externalizar total o parcialmente su logística. Y en muchos casos, esa relación inicial ha acabado convirtiéndose en un acompañamiento de largo recorrido.
Un ejemplo reciente fue el de una marca local de cosmética natural que, tras lanzar su tienda online, se vio desbordada por los pedidos. En menos de dos semanas, FR les ayudó a reorganizar todo el proceso logístico, adaptando el almacén, conectando los sistemas y gestionando las devoluciones. El resultado: entregas puntuales, menos reclamaciones y una experiencia de cliente mucho más cuidada.
Otro caso interesante fue el de una empresa industrial que necesitaba espacio y agilidad para distribuir piezas a nivel nacional. Gracias a la capacidad de sus centros y a un sistema flexible de cross-docking, FR consiguió reducir los tiempos de envío en un 30 %.
Un presente estable y un futuro con posibilidades
Actualmente, FR cuenta con un equipo de más de 25 personas y una facturación anual que oscila entre los tres y los seis millones de euros. En los últimos años, han crecido de forma orgánica, manteniendo una estructura sólida y adaptándose a las necesidades de un mercado cada vez más exigente.
Aunque su actividad se centra principalmente en Cataluña, no han descartado volver a explorar nuevas ubicaciones. De hecho, en 2009 ya estuvieron a punto de abrir delegación en Madrid, con un enfoque en productos farmacéuticos y temperatura controlada. Aunque aquel proyecto no llegó a materializarse, dejó la puerta abierta a futuras iniciativas en sectores estratégicos.
Con la experiencia que han acumulado y la solidez de su modelo, no sería extraño que en los próximos años veamos a FR dando nuevos pasos. Ya sea en nuevos mercados, nuevos servicios o nuevas alianzas, lo que está claro es que seguirán haciéndolo con el mismo estilo: profesional, cercano y resolutivo.

