lunes, 2 de marzo de 2026
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Moeve abre su parque energético al Campo de Gibraltar para explicar su modelo de producción y estrategia de descarbonización

Moeve ha realizado seis sesiones de puertas abiertas en su Parque Energético de San Roque, promoviendo el diálogo y la transparencia con la comunidad del Campo de Gibraltar sobre su modelo.

Redacción··Empresas·9 minImprimir
Moeve abre su parque energético al Campo de Gibraltar para explicar su modelo de producción y estrategia de descarbonización

Durante el mes de mayo, Moeve ha llevado a cabo seis sesiones de puertas abiertas en su Parque Energético de San Roque, situando a la ciudadanía del Campo de Gibraltar en el centro de su estrategia de diálogo y transparencia. A lo largo de estas visitas, desarrolladas de manera planificada para distintos grupos de vecinos y vecinas de la comarca, la compañía ha ofrecido un recorrido guiado por sus instalaciones industriales, ha compartido información detallada sobre su modelo productivo y ha expuesto los proyectos en marcha en materia de sostenibilidad, transición energética y proyectos sociales.

La iniciativa responde al interés de Moeve por abrir sus procesos al entorno más cercano, facilitando el acceso al conocimiento técnico y operativo de una de las infraestructuras energéticas más relevantes del sur de Europa. Desde que se puso en marcha el programa de visitas ciudadanas, la acogida ha sido constante por parte de colectivos vecinales, centros educativos, asociaciones profesionales y ciudadanía en general, que encuentran en estas sesiones una oportunidad para entender con mayor profundidad el papel que desempeña el parque energético en la estructura económica y ambiental del Campo de Gibraltar.

Procedentes de diferentes municipios de la comarca —como San Roque, Algeciras, La Línea, Los Barrios o Puente Mayorga—, los grupos estaban formados por personas de perfiles diversos: jubilados, estudiantes, profesionales del ámbito técnico o vecinos interesados en conocer la actividad que se desarrolla a pocos kilómetros de sus hogares. Este enfoque plural ha permitido enriquecer el diálogo entre la compañía y el entorno social, favoreciendo una comprensión más amplia de las implicaciones que tiene el proceso de transición energética a escala local.

La jornada comenzaba en el Salón de Actos del Parque Energético, donde tenía lugar una presentación institucional a cargo de Víctor Armenta, responsable del departamento técnico de Moeve en estas sesiones. En su intervención, Armenta trazaba un recorrido por la evolución histórica de la compañía desde su implantación en el Campo de Gibraltar en el año 1967 hasta la actualidad. A lo largo de estos más de cincuenta años, el complejo ha experimentado una transformación profunda, tanto en su estructura industrial como en su orientación estratégica. Uno de los elementos centrales de esa transformación ha sido el cambio de modelo hacia una industria energética más eficiente, segura y comprometida con la sostenibilidad.

La explicación inicial permitía contextualizar la función que desempeña el Parque Energético dentro del sistema energético español, así como los avances realizados por Moeve en términos de innovación tecnológica, gestión de recursos y reducción de emisiones. Además de poner en valor el pasado industrial de la zona, Armenta exponía los objetivos presentes y futuros de la compañía, subrayando su apuesta por la producción de biocombustibles y la preparación de sus instalaciones para iniciar, en los próximos años, la producción de hidrógeno verde como vector clave en la descarbonización.

Por su parte, Pablo Castillo, responsable de optimización y planificación de Moeve en San Roque, expuso en detalle la estrategia energética que está llevando a cabo la compañía. Según explicó, actualmente Moeve produce más de 200.000 toneladas anuales de biocombustibles avanzados, fabricados a partir de aceites vegetales y otras materias primas sostenibles. Estos productos se destinan a distintos sectores del transporte —carretera, marítimo y aéreo— contribuyendo de forma directa a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

Castillo explicó que el objetivo es avanzar hacia un modelo energético progresivamente más limpio, capaz de integrarse en las estructuras actuales de consumo sin necesidad de una transformación radical de las infraestructuras. En esa línea, uno de los pilares clave del futuro de Moeve es el desarrollo de su plan de producción de hidrógeno verde, cuya primera fase está prevista para 2028. El hidrógeno verde —producido mediante electrólisis a partir de fuentes renovables— representa una de las alternativas más prometedoras en el proceso de descarbonización, tanto por su versatilidad como por su potencial de almacenamiento y transporte.

La elección del Campo de Gibraltar como enclave estratégico responde, según Castillo, a la combinación de varios factores favorables: la existencia de experiencia previa en el manejo de hidrógeno en procesos industriales, la disponibilidad de energía renovable en la región y la infraestructura logística existente. Moeve ya trabaja en el diseño de los proyectos necesarios para poner en marcha esta nueva línea de producción, que supondrá un avance relevante en la transformación del modelo energético del sur peninsular.

Antes de dar comienzo al recorrido por las instalaciones, tomaba la palabra Estrella Blanco, responsable de la Fundación Moeve en Cádiz, quien centraba su intervención en explicar el trabajo que la entidad lleva a cabo en el ámbito social, educativo y medioambiental. Blanco detallaba las líneas estratégicas de la fundación, que actúa como vehículo de cooperación entre la empresa y el territorio a través de la promoción de programas dirigidos a la mejora del entorno y al impulso de la participación ciudadana. Entre las iniciativas que se desarrollan destacan los programas de educación ambiental en centros escolares, las acciones formativas vinculadas al sector energético y los proyectos de conservación de espacios naturales, en concreto, la Estación Medioambiental «Madrevieja».

Su intervención sirvió para reforzar la idea de que la implicación de Moeve con el Campo de Gibraltar no se limita a la esfera industrial, sino que abarca un compromiso con el desarrollo social, la formación y la sostenibilidad ambiental del entorno. A través de la Fundación, se articulan colaboraciones estables con agentes empresariales e institucionales que permiten extender el impacto positivo de la compañía más allá de sus límites físicos y operativos.

Finalizada la presentación institucional, el grupo de visitantes iniciaba el recorrido por las instalaciones, acompañados por personal técnico de Moeve encargado de guiar y explicar cada una de las áreas visitadas. El trayecto se realizaba en autobús, con varias paradas estratégicas que permitían observar el funcionamiento de los principales procesos industriales y el despliegue tecnológico de una instalación que ocupa más de 160 hectáreas.

La primera parada del itinerario fue la Sala de Control, conocida coloquialmente como “el búnker”. Este espacio, protegido estructuralmente para garantizar su operatividad ante cualquier contingencia, actúa como el centro de mando del Parque Energético. Desde aquí, un equipo de operadores y técnicos supervisa las 24 horas del día todas las variables críticas del proceso: temperaturas, presiones, caudales y otros indicadores clave para el funcionamiento seguro y eficiente del sistema.

La sala, equipada con pantallas y sistemas de control avanzados, ofrece una visión en tiempo real de cada una de las unidades del parque, permitiendo una respuesta inmediata ante cualquier desviación o incidencia. La coordinación entre los operadores de panel, los técnicos de campo y el personal de ingeniería garantiza la continuidad operativa y refleja el grado de especialización que requiere una infraestructura de estas características. Durante la visita, los asistentes pudieron observar, a través de un panel acristalado, la actividad que se desarrolla en el interior del búnker, recibiendo explicaciones sobre su funcionamiento y su papel esencial en la operativa diaria del complejo.

La visita continuó por distintas zonas del parque, donde se explicaron aspectos vinculados a la gestión de materias primas, el almacenamiento de productos y las instalaciones auxiliares. Uno de los elementos que más llamaba la atención entre los asistentes era la red de tuberías visibles desde el exterior, por las que circulan distintos productos según su color y codificación, así como los tanques de almacenamiento.

La ruta por el parque también incluyó una visita a la planta de reutilización de aguas residuales, puesta en marcha recientemente como parte del sistema de gestión hídrica del complejo. Esta instalación tiene como función recuperar y tratar el agua para su posterior utilización en procesos industriales, minimizando así el consumo de agua dulce y cerrando el ciclo de uso del recurso. Esta planta jugará un papel central en el futuro proceso de producción de hidrógeno verde, en el que el agua tratada será una de las materias primas esenciales.

La última parte del recorrido llevó a los asistentes fuera del entorno industrial, aunque sin abandonar el área de influencia del Parque Energético. A escasos minutos en autobús, el grupo se dirigió hacia la Estación Ambiental de Madrevieja, un humedal restaurado por iniciativa de la Fundación Moeve y gestionado desde 2009 por la empresa especializada Ornitour. Con una superficie de 20 hectáreas, este enclave se ha consolidado como un espacio de referencia en conservación de la biodiversidad, educación ambiental y recuperación de hábitats en una zona fuertemente industrializada.

A su llegada, los participantes fueron recibidos por personal técnico que acompañó la visita a lo largo de los senderos habilitados, explicando las principales características ecológicas del humedal y las especies que lo habitan. Madrevieja alberga más de 700 especies censadas de flora y fauna, entre las que destacan aves como el martín pescador, la garza imperial o la lechuza común, así como mamíferos, anfibios y reptiles en distintos estados de conservación. Este espacio se configura como un refugio natural en el corazón del Campo de Gibraltar, compatible con la actividad industrial, gracias a las inversiones sostenidas realizadas para su restauración y mantenimiento.

Durante la visita, se expusieron algunos de los proyectos desarrollados en este entorno, entre los que se encuentran el programa de recuperación de la lechuza común, que ha permitido el nacimiento de varias decenas de ejemplares gracias a la instalación de cajas nido y el seguimiento técnico, o el plan de conservación del galápago europeo, una especie de tortuga semiacuática cuya presencia en la provincia de Cádiz se ha visto reducida en las últimas décadas. Ambos programas se desarrollan en colaboración con entidades científicas y ambientales, y forman parte del compromiso de la Fundación Moeve con la protección de especies autóctonas y la mejora de ecosistemas.

Además de su función ecológica, Madrevieja tiene una clara vocación educativa. Desde su apertura, ha recibido la visita de miles de escolares y grupos organizados, convirtiéndose en un aula al aire libre donde se promueve la sensibilización sobre la conservación del medio ambiente. A lo largo del recorrido, los asistentes pudieron acceder a puntos de observación de aves, zonas de interpretación de flora y carteles informativos que explican los ciclos del agua, la relación entre los usos del suelo y la biodiversidad, o el papel de los humedales como sumideros naturales de carbono.

El contraste entre la zona industrial y este espacio natural fue uno de los aspectos más valorados por los participantes. La proximidad física entre ambos escenarios, sumada a la coexistencia entre procesos productivos y proyectos de restauración ecológica, refuerza el mensaje que Moeve quiso transmitir durante las jornadas: la transformación energética no es únicamente una cuestión tecnológica, sino también territorial, social y ambiental.

Tras completar el recorrido por Madrevieja, los grupos regresaron al punto de partida, cerrando así una jornada que combinó información técnica, divulgación científica y contacto directo con los espacios en los que Moeve desarrolla su actividad.

Las seis sesiones celebradas durante el mes de mayo permitieron a más de medio millar de personas acceder a una instalación estratégica para el sistema energético del país y conocer el trabajo que se realiza en ella desde una perspectiva integral. Las visitas reforzaron la comunicación entre empresa y ciudadanía, al facilitar un espacio de encuentro donde compartir inquietudes, resolver dudas y presentar avances concretos hacia un modelo energético más eficiente, bajo en emisiones y comprometido con su entorno.

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