Endesa, a través de su filial e-distribución, ha culminado la revisión aérea de la totalidad de sus líneas de alta tensión en Andalucía, lo que supone más de 9.000 kilómetros de cableado inspeccionados durante los últimos tres años. Esta actuación forma parte de la Campaña de Verano 2025, en la que la compañía ha combinado labores de mantenimiento predictivo con actuaciones sobre el entorno forestal con el objetivo de asegurar la continuidad del suministro eléctrico y minimizar el riesgo de incendios.

Las inspecciones se han realizado mediante helicópteros equipados con cámaras termográficas, vídeo en alta definición y tecnología LIDAR (Light Detection and Ranging), lo que ha permitido analizar el estado de la infraestructura y el entorno vegetal que la rodea. Esta metodología también se ha aplicado a la red de media tensión, en la que Endesa cuenta con más de 36.000 kilómetros de cableado en la comunidad autónoma, de los cuales ya se ha revisado el 76% en los últimos tres años.
Las inspecciones térmicas permiten detectar puntos calientes en las líneas eléctricas mediante el uso de cámaras infrarrojas. Estas cámaras identifican zonas de sobrecalentamiento que no son visibles a simple vista y que podrían anticipar una posible avería. Ante la detección de alguna anomalía, se activa un protocolo de intervención para su reparación en el menor tiempo posible.
Además de las termografías, los vuelos incluyen inspecciones visuales y grabaciones en vídeo de alta resolución, que ofrecen una visión detallada del estado de los conductores, aisladores y estructuras. Todo el material recogido se procesa mediante técnicas de machine learning y deep learning, y se incorpora a una base de datos que Endesa utiliza para identificar patrones de incidencia y planificar actuaciones de mantenimiento.
La tecnología LIDAR ha permitido generar una nube de puntos digital que representa con precisión la vegetación que crece en el entorno de las líneas. Esta información, combinada con datos GPS, facilita la medición de distancias entre el arbolado y los cables, así como el análisis del crecimiento forestal a lo largo del tiempo. Estos datos se utilizan para programar trabajos de poda y limpieza, con criterios técnicos y de prevención.
Una de las actuaciones más destacadas dentro de esta campaña es la creación de corredores de seguridad mediante la poda selectiva de vegetación en los entornos de las líneas. Estas tareas se realizan respetando las distancias mínimas establecidas por la normativa, y buscan reducir la probabilidad de que un árbol o rama entre en contacto con la red eléctrica. Además, estos corredores actúan como cortafuegos naturales, especialmente relevantes en zonas de alta densidad forestal.
La Campaña de Verano 2025 se enmarca en el conjunto de medidas de refuerzo que Endesa desarrolla en el periodo estival, cuando aumenta el riesgo de incendios y crece la demanda energética. Estas actuaciones forman parte del plan de mantenimiento preventivo de la red que la compañía aplica en las comunidades donde opera, y que combina la supervisión tecnológica con trabajos manuales sobre el terreno.

