lunes, 2 de marzo de 2026
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El calentamiento global provoca una “tropicalización” acelerada en el Estrecho de Gibraltar y el mar de Alborán

Investigadores del Centro Oceanográfico de Málaga han identificado cambios drásticos en las especies de peces del Estrecho de Gibraltar y el mar de Alborán, impulsados por el calentamiento.

Redacción··Sostenibilidad·2 minImprimir
El calentamiento global provoca una “tropicalización” acelerada en el Estrecho de Gibraltar y el mar de Alborán

Un equipo de investigación del Centro Oceanográfico de Málaga del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) ha documentado transformaciones significativas en la composición de especies de peces en aguas del sur peninsular, especialmente en el Estrecho de Gibraltar y el mar de Alborán. El estudio, recientemente publicado, señala que estos cambios responden al aumento sostenido de las temperaturas marinas, en un proceso que los investigadores han calificado como tropicalización.

El trabajo se ha basado en el análisis de 25 nuevos registros de peces en el Mediterráneo español, de los cuales 23 corresponden a especies que no habían sido documentadas previamente en la región. Estas nuevas incorporaciones presentan, según el estudio, una temperatura media de preferencia térmica más de 6 ºC superior a la de las especies ya establecidas, lo que indica una expansión de especies propias de climas tropicales hacia latitudes más altas.

José Carlos Báez, investigador del IEO y coautor del estudio, ha señalado que “el mar de Alborán y el Estrecho de Gibraltar están siendo especialmente vulnerables a los efectos del cambio climático”. Según sus conclusiones, este fenómeno no se está desarrollando con la misma intensidad en otras zonas del litoral mediterráneo español, como la demarcación Levantino-Balear, lo que apunta a una distribución geográfica desigual del impacto térmico en los ecosistemas marinos.

Entre los factores que pueden estar favoreciendo este proceso de tropicalización, el informe menciona el aumento de la temperatura del agua, la conexión directa con el océano Atlántico, la presencia creciente de especies exóticas y la elevada presión humana en la zona, vinculada al tráfico marítimo, la actividad pesquera y el turismo intensivo. El mar de Alborán, por su localización estratégica y sus características hidrográficas, actúa como puerta de entrada para muchas especies atlánticas que se adaptan rápidamente al nuevo entorno.

Davinia Torreblanca, también coautora del estudio, ha advertido que “el desplazamiento de especies nativas por especies tropicales podría alterar las interacciones tróficas y comprometer la estabilidad de los ecosistemas marinos”. En este sentido, el trabajo incide en la necesidad de mantener una monitorización continua de estos cambios para anticipar posibles efectos ecológicos, económicos y sociales.

El estudio recomienda la integración de información ambiental, oceanográfica y socioeconómica en futuras líneas de investigación, con el objetivo de mejorar la comprensión de estas dinámicas y de orientar políticas públicas centradas en la conservación adaptativa de la biodiversidad marina. La incorporación de estas variables permitiría, según los autores, diseñar medidas más eficaces para mitigar los impactos del cambio climático en las aguas del Mediterráneo occidental.

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