La huelga indefinida del sector del metal en la provincia de Cádiz ha sido oficialmente desconvocada tras la firma de un acuerdo entre la Federación de Empresarios del Metal de Cádiz (FEMCA) y el sindicato UGT. El pacto se ha alcanzado después de varias jornadas de negociación, aunque sin el respaldo de Comisiones Obreras ni de otras centrales sindicales minoritarias, que han criticado duramente el contenido del nuevo convenio colectivo.
El texto suscrito establece una vigencia desde 2024 hasta 2032 e incluye una serie de medidas que, según UGT, suponen avances en materia salarial y de condiciones laborales. Entre los aspectos acordados figura la aplicación del IPC como referencia para las subidas salariales de 2024 y 2025, así como el abono de los atrasos correspondientes. Además, se ha incorporado de forma progresiva el plus de toxicidad, penosidad y peligrosidad, que quedará consolidado en su totalidad en 2032 para el conjunto de los trabajadores que prestan servicios en talleres, factorías y en empresas tractoras del sector.
Otro de los puntos incluidos en el acuerdo hace referencia a la regulación de los contratos fijos discontinuos, con el objetivo de establecer una base mínima de condiciones para estos perfiles, muy presentes en el ecosistema industrial del metal en la provincia.
Pese al anuncio de desconvocatoria de la huelga, el clima sindical sigue siendo de tensión. CCOO ha lamentado profundamente el resultado de las negociaciones y ha acusado a UGT de romper la unidad de acción, una estrategia que ambas organizaciones habían mantenido hasta ahora en los principales conflictos laborales del sector.
Pedro Lloret, responsable de Industria de CCOO en Cádiz, ha manifestado que el documento firmado «perjudica especialmente a los más jóvenes y consolida una estructura de desigualdad en el sector», al considerar que las condiciones pactadas no abordan con la contundencia necesaria los problemas de temporalidad y precariedad laboral que afectan a una parte sustancial de la plantilla.
Desde Comisiones Obreras también se ha cuestionado la duración del convenio, que se prolonga hasta 2032, al considerar que limita la capacidad de revisión y adaptación a un entorno económico y productivo cambiante.
El sector del metal en la provincia de Cádiz, que concentra una parte relevante de la industria auxiliar ligada a la construcción naval y al mantenimiento de grandes infraestructuras, ha sido escenario recurrente de movilizaciones laborales en los últimos años, con una interlocución sindical marcada por la fragmentación y por la dificultad de cerrar acuerdos con un respaldo amplio. La firma unilateral por parte de UGT en esta ocasión ha vuelto a evidenciar las diferencias internas que atraviesan al movimiento sindical en el sector.

