Baleària ha presentado en Tánger City Port el primer corredor marítimo de cero emisiones entre España y Marruecos, que entrará en operación a partir del año 2027. Esta conexión marítima pionera en sostenibilidad será cubierta por dos fast ferries eléctricos gemelos, construidos en los astilleros españoles de Armon, y prestará servicio exclusivamente con energía eléctrica, sin emisiones contaminantes ni ruidos asociados a motores convencionales.
La nueva ruta sostenible cubrirá la travesía de 18 millas náuticas entre Tarifa y Tánger City, donde Baleària opera desde mayo de 2025 con dos fast ferries convencionales. La compañía fue adjudicataria, a finales de 2024, del concurso convocado por la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA) para gestionar esta línea durante un periodo de 15 años.
El acto oficial en Tánger congregó a más de 200 asistentes, entre ellos destacadas figuras institucionales como el ministro de Transportes y Logística marroquí, Abdessamad Kayouh; el embajador español en Marruecos, Enrique Ojeda; el presidente de la Autoridad Portuaria de Algeciras, Gerardo Landaluce; el presidente del puerto Tánger City, Mohamed Ouanaya; el secretario general de Transporte Aéreo y Marítimo del Gobierno español, Benito Núñez, y el presidente del Consejo Regional Tánger-Tetuán-Alhucemas, Omar Moro, entre otros representantes institucionales.
Durante la presentación, el presidente de Baleària, Adolfo Utor, ha subrayado el compromiso de la naviera con la innovación tecnológica y la sostenibilidad medioambiental. Según Utor, la ruta Tarifa-Tánger actuará como un “cordón umbilical verde que conectará dos países unidos por fuertes vínculos históricos, culturales, económicos y comerciales”. Además, remarcó que este proyecto representa un ejemplo destacado de cooperación público-privada que “permitirá completar íntegramente el trayecto marítimo utilizando exclusivamente energía eléctrica, sin emisiones”.
Por su parte, Georges Bassoul, director general de Baleària, ha explicado detalladamente las especificaciones técnicas de los dos catamaranes eléctricos. Los buques estarán equipados con cuatro propulsores eléctricos, alimentados por baterías con una capacidad de almacenamiento de energía de 11.500 kWh y una potencia total de 16 MW. Esta configuración técnica les permitirá cubrir completamente la travesía sin utilizar combustibles fósiles, dejando de emitir aproximadamente 44.000 toneladas de CO2 al año.
En términos de autonomía, el sistema eléctrico permitirá la navegación con total independencia energética. Sin embargo, por cuestiones de seguridad y contingencia, cada ferry contará con cuatro generadores auxiliares diésel, con una potencia combinada de 11.200 kW. La carga completa de las baterías se efectuará durante las escalas, de aproximadamente una hora, en los puertos de Tarifa y Tánger. Para ello, ambos puertos contarán con infraestructuras específicas de almacenamiento de energía de 8 MWh cada una, que se añadirán al suministro eléctrico terrestre existente, de 5 MW en Tarifa y 8 MW en Tánger.
Un aspecto tecnológico destacado es el uso de brazos robóticos autónomos que conectarán automáticamente los buques al sistema eléctrico en tierra (Onshore Power Supply, OPS). Estos equipos permitirán recargar completamente las baterías en aproximadamente 40 minutos, asegurando que las operaciones se desarrollen sin retrasos y de manera eficiente. En total, la infraestructura de carga prevista, tanto a bordo como en tierra, sumará una capacidad de almacenamiento energético total de 39 MWh, comparable al conjunto de baterías de aproximadamente 765 automóviles eléctricos.
En cuanto al diseño, los futuros catamaranes eléctricos seguirán líneas similares a los fast ferries que la compañía utiliza actualmente en Baleares, aunque adaptados específicamente para las condiciones operativas entre Tarifa y Tánger. Dispondrán de una manga de 25 metros, capacidad para 804 pasajeros y 225 vehículos, y alcanzarán una velocidad máxima de 26 nudos. Además, contarán con interiores amplios, luminosos y un sistema estabilizador T-Foil, que mitigará significativamente los movimientos verticales durante la navegación.
Los buques también estarán equipados con rampas dobles en popa para facilitar y agilizar las maniobras portuarias, así como con hélices de proa y cuatro timones para garantizar máxima maniobrabilidad en las complejas condiciones portuarias características de ambas ciudades.

