Moeve ha alcanzado un acuerdo con TotalEnergies para la venta del 100% del capital de su filial CEPSA Suriname S.L., titular de una participación del 25% en el Bloque 53, situado en aguas profundas frente a las costas de Surinam. La operación, cuyo importe no ha sido desvelado, supone la completa desvinculación de Moeve del activo y se enmarca en el proceso de transformación de su portafolio energético, en línea con su estrategia corporativa “Positive Motion”.
Con esta adquisición, TotalEnergies pasará a formar parte del consorcio del bloque, actualmente liderado por APA Corporation, operador con una participación del 45%, y en el que la malaya Petronas mantiene un 30%. El Bloque 53 se ubica en una zona considerada de alto interés geológico dentro de la cuenca de Surinam-Guyana, donde en los últimos años se han producido descubrimientos significativos que han impulsado la actividad exploratoria en la región.
La desinversión en Surinam representa un nuevo paso dentro de la salida progresiva de Moeve del negocio de exploración y producción (E&P) de hidrocarburos, un proceso que ha tomado velocidad en los últimos ejercicios. En 2023, la compañía completó la venta de sus activos en Abu Dabi y, en el transcurso de 2024, ha formalizado su retirada de Colombia y Perú. Desde 2022, Moeve ha vendido aproximadamente el 70% de su portfolio de producción, en una estrategia orientada a reducir la exposición a activos intensivos en carbono y reorientar su capital hacia negocios vinculados a la transición energética.
Según ha explicado la propia compañía, esta reconfiguración del portafolio tiene como meta alcanzar en esta década un perfil en el que más del 50% del EBITDA provenga de actividades consideradas sostenibles. Entre los ejes prioritarios de inversión se encuentran el hidrógeno verde y sus derivados, así como los biocombustibles de segunda generación, sectores en los que Moeve busca consolidarse como proveedor de referencia a escala europea.
La entrada de TotalEnergies en el Bloque 53 refuerza la posición de la multinacional francesa en una región donde ya cuenta con intereses en otros bloques offshore. Su incorporación al consorcio también refuerza la solidez técnica y financiera del proyecto, aún en fase de exploración. Aunque el desarrollo de este bloque no ha iniciado aún etapas de producción, las expectativas en la zona continúan atrayendo inversión por parte de las grandes compañías internacionales.
Moeve ha reiterado que su decisión responde a una visión a largo plazo centrada en la generación de valor a partir de soluciones energéticas con menor huella de carbono. La compañía mantiene su hoja de ruta hacia 2030 con el foco puesto en la movilidad sostenible, el desarrollo de moléculas verdes y la descarbonización progresiva de su actividad industrial. La venta de activos como el de Surinam responde a esta estrategia de concentración en negocios alineados con las nuevas demandas energéticas europeas.

