Navantia ha presentado su Informe de Sostenibilidad correspondiente al ejercicio 2024 bajo el título “Navantia, modernización en clave internacional”, en el que detalla los avances logrados en materia ambiental, social y de gobernanza durante el último año. El documento ha sido verificado por Bureau Veritas y refleja una evolución en línea con los objetivos marcados por la compañía en su estrategia de descarbonización y sostenibilidad corporativa.
En el ámbito ambiental, la empresa ha reducido en 2024 su huella de carbono a 25.498,22 toneladas de CO₂ equivalente, lo que supone una caída del 41,17 % en la intensidad de emisiones de gases de efecto invernadero (alcances 1 y 2) respecto a 2018, año base reconocido por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITERD). En los últimos tres años, esta reducción ha sido del 12 %. Este descenso progresivo acerca a la compañía a su meta de rebajar un 55 % sus emisiones para 2030 y lograr la neutralidad en carbono (alcances 1 y 2) en 2040.
Todos los centros de trabajo de Navantia cuentan ya con la certificación de “residuo cero” otorgada por Bureau Veritas, un hito que consolida la integración de principios de economía circular en sus procesos productivos. La huella hídrica también ha mostrado un descenso continuado en los últimos cinco años, como resultado de una gestión más eficiente del recurso en sus instalaciones.
Como parte de su estrategia ambiental, la compañía ha desplegado el proyecto corporativo “Ecosistema Navantia”, enfocado en la compensación de emisiones y la conservación de la biodiversidad. Este programa contempla actuaciones como la restauración de entornos naturales próximos a sus astilleros, proyectos de carbono azul y reforestación, así como acciones específicas de protección de fauna, entre las que figuran la instalación de cajas nido para aves en Cádiz y Cartagena, además del proyecto Arrecife Navantia.
Navantia ha consolidado su sistema de gestión ambiental bajo una certificación multisede ISO 14001:2015, abarcando todos sus centros, lo que ha permitido homogeneizar los procesos y mejorar su trazabilidad y seguimiento.
En el plano social, la empresa ha mantenido su compromiso con la estabilidad laboral y la inclusión. Un 2,19 % de la plantilla está compuesta por personas con discapacidad. Asimismo, la formación continua ha sido uno de los pilares de su gestión de personas, con más de 9 millones de euros invertidos anualmente, que se han traducido en cerca de 250.000 horas de formación impartidas durante el ejercicio.
Navantia es firmante del Pacto Mundial de Naciones Unidas y ha formalizado su compromiso en materia de derechos humanos a través del documento “Compromiso corporativo en materia de Derechos Humanos y Diligencia Debida”. Esta política asegura, entre otros principios, la libertad de asociación, la igualdad de oportunidades y la no discriminación dentro del entorno laboral. Además, ha participado en las tres ediciones del Programa de Proveedores Sostenibles de Naciones Unidas y forma parte de grupos de trabajo de Forética, ASD-Europe y otras instituciones vinculadas a la sostenibilidad.
En materia de gobernanza, su Sistema Anticorrupción ha sido certificado conforme a la norma ISO 37001:2016. Asimismo, el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno (CTBG) ha otorgado a la empresa un 96,7 % en el Índice de Información Obligatoria (ICIO), situándola entre las entidades públicas más transparentes del país.
El informe ha subrayado como puntos fuertes el nivel de alineamiento con la normativa europea de sostenibilidad (CSRD), la consolidación de un sistema de gobernanza con implicación de las distintas áreas de negocio y la integración de la sostenibilidad como valor estratégico en el conjunto de la organización. Todo ello se ha desarrollado bajo la Política de Sostenibilidad aprobada por el Consejo de Administración en septiembre de 2023.

