El proyecto del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde que promueve Moeve en el parque energético de San Roque ha completado casi la totalidad de los trámites administrativos necesarios para iniciar su desarrollo. Así lo ha confirmado este viernes el consejero de Industria, Energía y Minas de la Junta de Andalucía, Jorge Paradela, quien ha asegurado que la iniciativa “cuenta ya prácticamente con todos los permisos necesarios” y se encuentra cerca de alcanzar la denominada decisión firme de inversión, paso previo al inicio de las obras.
El plan forma parte de una estrategia industrial que también contempla instalaciones en el parque energético de La Rábida, en Palos de la Frontera (Huelva), y ha sido incluido desde marzo en la Unidad Aceleradora de Proyectos (UAP) del Gobierno andaluz. Además, ha sido reconocido por la Comisión Europea como Proyecto de Interés Común (PCI), una categoría que le otorga prioridad dentro de las infraestructuras energéticas estratégicas para el cumplimiento de los objetivos climáticos de la Unión Europea en 2030.
El complejo del Valle Andaluz del Hidrógeno prevé movilizar una inversión global próxima a los 4.000 millones de euros y contempla la creación de hasta 2.820 empleos directos durante las fases de construcción y operación de las plantas. En el caso de San Roque, Moeve ha proyectado la instalación de una planta de hidrógeno renovable con una inversión de 1.000 millones de euros y entrada en funcionamiento prevista para 2027. De forma paralela, la compañía desarrollará en estas mismas instalaciones la planta de amoniaco verde más grande de Europa, con una capacidad de producción estimada en 750.000 toneladas anuales y una inversión adicional de otros 1.000 millones de euros. Esta última infraestructura también tiene prevista su puesta en marcha en 2027.
En cuanto a la planta de Palos de la Frontera, Moeve ha previsto una inversión similar, de 1.000 millones de euros, con inicio de operaciones en 2026 y ampliación progresiva de su capacidad hasta 2028. Ambas instalaciones estarán abastecidas por una red propia de generación renovable, cuya construcción requerirá una inversión adicional de 2.000 millones de euros. Esta red permitirá garantizar el suministro eléctrico verde certificado a los procesos industriales, en línea con los compromisos europeos de reducción de emisiones en la gran industria.
En declaraciones a los medios durante un acto institucional en Huelva, Paradela ha señalado que Moeve “tiene la ambición de colocar la primera piedra dentro de este año 2025” y ha valorado la dimensión del proyecto como parte de una nueva etapa industrial “con mayor componente tecnológico y mayor peso de la industria verde”.
Más allá del desarrollo vinculado al hidrógeno, Moeve mantiene en ejecución en Huelva dos instalaciones industriales complementarias. Por un lado, la planta de biocombustibles de segunda generación que la compañía construye en La Rábida, con una inversión de 1.200 millones de euros, avanza en sus obras con vistas a convertirse en una de las más relevantes del sur de Europa. Por otro, Moeve construye también una planta de producción de alcohol isopropílico, con una inversión de unos 80 millones de euros. Este proyecto representa la apertura de una nueva línea de negocio centrada en soluciones químicas de base biológica.

