Mediterranean Shipping Company (MSC) ha efectuado un primer tránsito por el estrecho de Bab el Mandeb desde que suspendió sus operaciones en esta vía en respuesta a los ataques de la milicia hutí en Yemen. Según datos de Lloyd’s List Intelligence, el buque portacontenedores MSC Antonia, con capacidad para 6.700 TEU, ha cruzado esta zona estratégica del Mar Rojo entre los días 20 y 26 de junio, tras partir del puerto de Yeda el pasado 19 de junio.
El paso se produce después de un periodo de 18 meses en el que la naviera ítalo-suiza había desviado sus rutas por el cabo de Buena Esperanza, como medida de precaución ante la intensificación del conflicto regional y las amenazas a la navegación mercante. A pesar de ello, MSC no ha confirmado oficialmente el restablecimiento de sus servicios regulares por el Mar Rojo y, por ahora, el cruce del MSC Antonia se interpreta como un ensayo operacional.
Este portacontenedores ya había protagonizado un incidente en mayo pasado frente a las costas saudíes, al encallar supuestamente por una interferencia en el sistema GNSS que habría alterado su señal AIS. Tras ese suceso, el buque permaneció varado en Yeda hasta mediados de junio. Durante el tránsito por Bab el Mandeb, se han registrado interrupciones en las señales de seguimiento satelital, un patrón habitual en la zona debido a interferencias electrónicas y a medidas de seguridad de las propias navieras.
La trayectoria posterior del MSC Antonia, actualmente en navegación por el estrecho de Singapur rumbo a Shanghái, apunta a una posible operación de mantenimiento o a un viaje logístico sin carga comercial significativa. Aunque no se ha confirmado, diversas fuentes del sector consideran que podría tratarse de un movimiento puntual destinado a evaluar las condiciones de navegación.
El tránsito del buque coincide con un incremento del 25 % en los pasos mensuales por el estrecho de Bab el Mandeb en la primera mitad de 2025, en comparación con el mismo periodo del año anterior. Lloyd’s List ha informado de una media mensual de 221 portacontenedores que han cruzado la zona en lo que va de año. Sin embargo, el tráfico continúa muy por debajo de los niveles previos a la crisis, y los principales operadores del sector mantienen una estrategia cautelosa.
Entre los movimientos recientes, figura también el envío del CMA CGM Osiris, de 15.000 TEU, por parte del grupo francés CMA CGM a través del Canal de Suez, otro ejemplo de los viajes considerados aún excepcionales por parte de los grandes armadores. Francia, a través de su presencia naval en la región, ha favorecido un entorno de seguridad relativa, aunque el riesgo persiste.
Expertos en seguridad marítima, como Dirk Siebels, de Risk Intelligence, han señalado que un retorno masivo al Mar Rojo no parece probable a corto plazo. Las navieras han encontrado una rentabilidad operativa más favorable en las rutas alternativas por el sur de África, lo que ha contribuido a estabilizar los fletes en niveles altos. A ello se suma la existencia de contratos logísticos firmados en el nuevo escenario geoestratégico, lo que complica un eventual repliegue inmediato hacia la ruta tradicional.

