El Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Bilbao (APB) ha sido informado este martes del nuevo acuerdo alcanzado con la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU) para continuar con el “Plan de Vigilancia Biológica del Puerto de Bilbao”. El contrato, con una duración de cuatro años y un importe adjudicado de 785.810 euros, contempla por primera vez el seguimiento sistemático de la comunidad fitoplanctónica del entorno portuario.
Este plan, en funcionamiento desde 1994, se ha desarrollado de forma ininterrumpida mediante la asistencia técnica del Departamento de Biología Vegetal y Ecología y del Departamento de Zoología y Biología Celular Animal de la UPV/EHU. Durante estas tres décadas de colaboración, el puerto ha contado con un sistema de control biológico que ha permitido estudiar la evolución de las comunidades bentónicas del Abra exterior, así como la caracterización fisicoquímica de la columna de agua.
El programa ha incluido la medición periódica de parámetros como la salinidad, turbidez, coeficiente de extinción de luz, sólidos en suspensión y concentraciones de materia orgánica e inorgánica. Esta información ha permitido analizar la composición, estructura y abundancia relativa de las especies, así como detectar variaciones a medio y largo plazo asociadas tanto a causas naturales como a la actividad portuaria.
La principal novedad introducida en el contrato para el periodo 2025-2028 es la incorporación del fitoplancton al sistema de vigilancia. El seguimiento de estas comunidades permitirá obtener datos sobre su dinámica y estructura, y detectar posibles especies nocivas o tóxicas, tanto en lo que respecta a su presencia como a su potencial entrada o salida del ecosistema. Este análisis complementa los estudios ya existentes y ofrece una visión más completa del estado ecológico del medio marino en el ámbito portuario.
Para esta tarea se han habilitado tres estaciones específicas dentro del recinto del puerto: BIL-1, BIL-2 y BIL-3. La primera se encuentra en la zona exterior del Abra, junto al Dique de Punta Lucero, dedicada a operaciones con graneles líquidos y atraque de buques petroleros. La segunda está ubicada entre los Muelles A1 y A2, una zona destinada al tráfico de contenedores, y la tercera se sitúa en el área más interna, entre el Espigón E2 y el Muelle Reina Victoria, donde se manipula carga general, incluyendo productos siderúrgicos y materiales de construcción.
El plan contempla también una red de 18 estaciones para el estudio de comunidades bentónicas y parámetros fisicoquímicos, distribuidas en ocho sectores. Los sectores del 1 al 7 abarcan mayoritariamente el ámbito portuario, incluyendo puntos como Punta Lucero, Punta Ceballos, Zierbena, Santurtzi, Las Arenas y Arriluze. Algunas estaciones, como las situadas en Ereaga, Arrigunaga o Punta Galea, actúan como estaciones de control para comparar los efectos derivados de las aguas del Nervión con los posibles impactos portuarios. El sector 8 incluye cuatro estaciones situadas en costa abierta —Azkorri, Sopelana, Matxilando y Kobaron—, consideradas zonas de referencia por su menor exposición a la actividad del puerto.
Los resultados globales obtenidos en los últimos años han reflejado una evolución positiva de las comunidades marinas, con una mayor madurez ecológica y sin indicios de alteraciones significativas derivadas de las ampliaciones ni de la operativa del puerto. Esta información constituye una herramienta fundamental para la Autoridad Portuaria a la hora de tomar decisiones en materia de calidad ambiental y gestión del medio acuático.
Último Consejo de Administración de Ricardo Barkala
La reunión del Consejo de Administración celebrada este lunes ha estado presidida por última vez por Ricardo Barkala, quien dejará esta semana la presidencia de la Autoridad Portuaria. Iván Jiménez, actual director general de UniportBilbao, asumirá el cargo el miércoles. Durante la sesión, los miembros del Consejo han agradecido a Barkala su labor al frente del organismo durante los últimos siete años. Por su parte, el todavía presidente ha reconocido la implicación de todos los profesionales y empresas que integran la comunidad portuaria y ha señalado que el Puerto de Bilbao “ha avanzado de forma decidida en materia de sostenibilidad, electrificación de muelles y autoconsumo energético”, en línea con proyectos como el Plan de Vigilancia Biológica, que ha calificado como “una base científica rigurosa para una gestión ambiental responsable”.

