La Autoridad Portuaria de Santander (APS) ha sacado a licitación las obras de urbanización del denominado triángulo curvilíneo de Raos, una actuación que cuenta con un presupuesto de 4,9 millones de euros y un plazo de ejecución de cinco meses. El proyecto permitirá dotar al puerto de una nueva superficie de 45.000 metros cuadrados, que se destinará al tráfico de mercancía general, con especial atención al sector de la automoción.
El plazo para presentar ofertas permanecerá abierto hasta el 5 de agosto. Según ha informado la APS, las obras incluirán la ejecución del firme del vial perimetral, una rotonda de distribución, así como el acondicionamiento del resto de la explanada. También se ha previsto la instalación de un sistema de drenaje de aguas pluviales adaptado a las nuevas rasantes de la zona, una red de alumbrado y videovigilancia, y un cierre de seguridad perimetral de 4,5 metros de altura compuesto por una malla metálica sobre un murete de hormigón.
El presidente de la Autoridad Portuaria, César Díaz, ha indicado que se trata de una actuación “imprescindible” para el desarrollo de las operaciones del puerto, dada la limitada disponibilidad de espacio para nuevas actividades. En este sentido, ha recordado que el crecimiento de la infraestructura portuaria depende, en buena parte, de este tipo de intervenciones que permiten maximizar el uso de los terrenos disponibles. Díaz ha subrayado la relevancia de esta operación en el contexto de otras actuaciones recientes como la ampliación del silo vertical de automóviles y la construcción del nuevo muelle de Raos 6.
La nueva campa se integrará en el sistema logístico del enclave cántabro como área de estacionamiento y tránsito de mercancías, en línea con la creciente demanda de espacio para tráficos vinculados al sector de la automoción. La actuación permitirá además mejorar la eficiencia de las operaciones terrestres mediante una mejor organización de los flujos internos.
Desde la Autoridad Portuaria se ha insistido en que esta obra forma parte de una estrategia más amplia dirigida a ampliar la capacidad del puerto y a optimizar sus infraestructuras, con el objetivo de mejorar su competitividad y ofrecer mejores condiciones a las empresas que operan en el recinto. Según ha explicado Díaz, “tenemos una responsabilidad con el desarrollo económico y el empleo de Cantabria”, en alusión al papel que juega el puerto como nodo logístico y motor de actividad industrial y comercial.

