El sector pesquero europeo, representado por Europêche —organización que integra a la patronal española Cepesca—, ha expresado su preocupación por las directrices del nuevo Marco Financiero Plurianual (MFP) para el periodo 2028–2034, presentadas ayer en Bruselas por la Comisión Europea. La organización ha considerado que la propuesta debilita la posición del sector pesquero en el futuro presupuesto de la UE, al quedar excluido incluso del nombre del nuevo Fondo Europeo de Prosperidad y Seguridad Sostenible Económica, Territorial, Social, Rural y Marítima.
Este instrumento financiero unificará diversos programas existentes, entre ellos el actual Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y Acuicultura (FEMPA), con fondos vinculados a la agricultura, cohesión territorial y desarrollo regional. Según Europêche, la nueva estructura envía un mensaje desalentador a los profesionales del sector y a las comunidades costeras, al no reconocer su papel estratégico en términos alimentarios, sociales y medioambientales.
El actual FEMPA, dotado con 6.100 millones de euros para el periodo 2021–2027, ha sufrido ya un recorte de 105 millones tras la última revisión del presupuesto comunitario. En la nueva propuesta, la asignación específica para pesca se reduce a 2.000 millones de euros, a pesar de que el presupuesto general de la UE se ampliará de 1,2 a 2 billones de euros.
Desde la organización sectorial se ha advertido sobre el riesgo de una «doble absorción» de los fondos destinados a pesca. Por un lado, por su integración en un fondo más amplio que comparte objetivos con otros sectores del ámbito marítimo. Por otro, por su alineación con el Pacto Europeo del Océano, lo que podría desviar recursos hacia actividades emergentes como la energía marina, la biotecnología o la desalinización, generando competencia directa por unos fondos limitados.
Javier Garat, presidente de Europêche y secretario general de Cepesca, ha cuestionado la coherencia de la Comisión Europea entre sus grandes objetivos estratégicos y el trato presupuestario al sector pesquero. “Esperábamos un apoyo ambicioso para una flota que contribuye a la seguridad alimentaria y la sostenibilidad medioambiental. En cambio, se debilita su capacidad para afrontar desafíos como el aumento de costes operativos, la escasez de tripulaciones o una normativa cada vez más exigente”, ha señalado.
La organización ha advertido también de las posibles consecuencias que tendría este recorte sobre la producción pesquera comunitaria, incluyendo una reducción de las capturas, un aumento de los precios al consumidor y una mayor dependencia de productos importados. A juicio del sector, un marco de financiación insuficiente compromete la soberanía alimentaria de la UE y limita las posibilidades de mantener una flota moderna y competitiva.
Por otra parte, Europêche ha lamentado la falta de garantías sobre el acceso a fondos para buques de más de 12 metros de eslora y la ausencia de medidas financieras obligatorias. Esta situación dejaría en manos de los Estados miembros la decisión de apoyar a sus flotas, lo que, según el sector, generaría disparidades entre países y rompería la equidad en el mercado interior.
El Marco Financiero Plurianual (MFP) constituye el presupuesto a largo plazo de la Unión Europea y orienta la distribución de recursos durante siete años. No solo actúa como herramienta financiera, sino también como hoja de ruta política. El actual MFP 2021–2027 ya ha sido revisado en dos ocasiones, la última de las cuales ha supuesto una reducción en el presupuesto del FEMPA.
Ante esta situación, Europêche ha realizado un llamamiento a las instituciones comunitarias para que se restablezca un fondo independiente y específico que responda a las necesidades concretas del sector pesquero europeo. La organización ha manifestado su intención de continuar dialogando con el Consejo y el Parlamento Europeo para lograr una solución que permita mantener la viabilidad del sector en el próximo ciclo presupuestario.

