El puerto de Róterdam ha registrado un descenso del 4,1% en el movimiento total de mercancías durante el primer semestre de 2025, con un tráfico que ha alcanzado los 211 millones de toneladas. Esta evolución se ha visto condicionada por la caída en los volúmenes de graneles secos y líquidos, que no ha podido ser compensada por el crecimiento de la actividad contenerizada.
Según datos de la Autoridad Portuaria de Róterdam, los graneles secos han retrocedido un 8,9%, mientras que los líquidos lo han hecho un 5,3%. Por el contrario, el tráfico de contenedores ha aumentado un 2,7% en términos de TEU, situándose en los 7 millones de unidades, impulsado por una recuperación del consumo europeo y el incremento de los servicios desde Asia y Norteamérica. No obstante, en términos de toneladas, el volumen de contenedores ha disminuido un 1%, hasta los 66,5 millones, debido al mayor número de contenedores vacíos exportados y al retroceso del 5% en los llenos de exportación.
Desde la autoridad portuaria se ha atribuido esta caída al debilitamiento de la competitividad de la industria europea. En este sentido, la entidad ha alertado sobre la falta de inversión privada en el sector, pese a las recientes medidas adoptadas por el gobierno neerlandés para equiparar las condiciones del tejido industrial con las de los países vecinos. “El cierre de varias plantas químicas y la pérdida de cientos de empleos en la primera mitad de 2025 refuerzan estas preocupaciones”, ha señalado.
En cuanto al tráfico de mercancía general, se ha producido un crecimiento del 1,3% hasta los 16 millones de toneladas. Dentro de este segmento, la carga Ro-Ro ha sumado 12,9 millones de toneladas, un 0,9% más que en el mismo periodo del año anterior. El puerto ha reconocido que el comercio con Reino Unido aún no ha recuperado los niveles previos a la desaceleración económica, aunque ha observado “signos de recuperación” en el segundo trimestre. La mercancía general convencional ha crecido un 3% gracias a los envíos de cimentaciones para eólica marina, tubos de acero del proyecto Porthos y chapas para el sector offshore.
Róterdam ha enfrentado también problemas de congestión en sus terminales de contenedores durante el semestre, con mayores tiempos de espera en el transporte interior por carretera y por barcaza. Las causas, según el gestor portuario, se encuentran en los cambios en los servicios marítimos, el aumento de los tamaños de escala, las interrupciones laborales y las condiciones meteorológicas adversas en los primeros meses del año. Sin embargo, la situación en el lado marítimo ha mejorado: “El número de grandes portacontenedores en espera es muy limitado, la fiabilidad de los itinerarios ha mejorado y los tiempos de atraque se han reducido desde principios de año”, han indicado.
La llegada de más de 100 buques con escalas superiores a los 12.000 TEU en el primer semestre ha llevado a la autoridad portuaria a intensificar el diálogo con los distintos actores de la cadena logística. Entre las soluciones planteadas figuran el uso más eficiente de la infraestructura existente, el traslado del transporte por carretera a franjas horarias de menor demanda, la consolidación de volúmenes a través de corredores fluviales y una mejor coordinación digital.
En el ámbito de graneles, los volúmenes de granel sólido han alcanzado los 33,1 millones de toneladas. El tráfico de agrigranel ha subido un 18,6%, mientras que los flujos de mineral de hierro y chatarra han descendido un 12,2% y el carbón un 21,1%. Por su parte, el tráfico de granel líquido ha totalizado 96,2 millones de toneladas. El crudo ha subido un 2,6%, hasta los 50,1 millones de toneladas, favorecido por mayores flujos hacia las refinerías alemanas. No obstante, los productos petrolíferos han descendido un 21,5%, y el resto de graneles líquidos lo ha hecho un 5,9%.
En el apartado económico, la Autoridad Portuaria ha informado de un crecimiento del 5,2% en sus ingresos, que han alcanzado los 462,3 millones de euros. El EBITDA se ha situado en 295 millones, un 1,1% más, mientras que el beneficio neto ha bajado 4,7 millones, hasta los 143,6 millones. Las inversiones han sumado 136,1 millones de euros, un 17% menos que en el primer semestre de 2024, debido a la ejecución programada de proyectos y la ausencia de gastos extraordinarios como la adquisición de derechos de nitrógeno del año anterior.

