domingo, 1 de marzo de 2026
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El caladero de la chirla en el Golfo de Cádiz reabrirá el 1 de agosto

La Junta de Andalucía y el sector pesquero han acordado reabrir el caladero de la chirla en el Golfo de Cádiz a partir del 1 de agosto, garantizando su sostenibilidad y rentabilidad.

Redacción··Pesca·2 minImprimir
El caladero de la chirla en el Golfo de Cádiz reabrirá el 1 de agosto

La Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía ha alcanzado un acuerdo con el sector pesquero para reabrir el caladero de la chirla (Chamelea gallina) en el Golfo de Cádiz a partir del 1 de agosto. La apertura se producirá una vez se publique en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) la resolución firmada por la Dirección General de Pesca, Acuicultura y Economía Azul, que recoge las condiciones técnicas y biológicas consensuadas con el objetivo de asegurar tanto la sostenibilidad del recurso como la rentabilidad de la actividad.

El acuerdo ha sido resultado de varias semanas de trabajo conjunto entre la administración autonómica y las principales organizaciones del sector, en un proceso de diálogo que culminó el pasado 22 de julio con una reunión celebrada en la sede de la Consejería en Sevilla. En ella participaron representantes de la OPP72 (Isla Cristina), OPP80 (Sanlúcar de Barrameda), OPP89 (Punta Umbría), la Asociación de Armadores de Punta del Moral, la Federación Andaluza de Cofradías de Pescadores (FACOPE) y la Asociación de Empresas de Acuicultura Marina de Andalucía (ASEMA), que expresaron su conformidad con las condiciones establecidas.

Entre las medidas adoptadas figura la reducción excepcional de la talla mínima de captura a 24 milímetros, con carácter transitorio hasta el 31 de enero de 2026. Esta medida se aplicará mientras se tramita una nueva orden que recoja el cambio de forma definitiva. Además, se permitirá un margen de tolerancia del 20 % para ejemplares de menor talla, siempre que se respete en todo el proceso de comercialización y tras el pesado y cribado.

La regulación de la actividad pesquera contempla también restricciones en los días de trabajo y en las cantidades máximas autorizadas. Las embarcaciones que utilicen dragas hidráulicas podrán faenar hasta cuatro días por semana, con un límite de 200 kilogramos diarios por barco. En el caso de los rastros remolcados, se permitirá la actividad durante cinco días semanales, con un máximo de 150 kilogramos diarios. En ambos casos, se establece un límite de cinco horas diarias de faena y rangos de velocidad predefinidos para regular el esfuerzo pesquero.

Como complemento a estas medidas, se ha previsto la implementación de un seguimiento científico del caladero, que permitirá ajustar la actividad en función de la evolución del recurso. También se ha anunciado la creación de una Mesa de la Chirla, cuya primera sesión se celebrará el 31 de julio, y que servirá como foro técnico para abordar aspectos relacionados con la criba, los protocolos de medición y otras cuestiones operativas.

Finalmente, la Consejería ha avanzado que pondrá en marcha una línea de ayudas para el desguace voluntario de parte de la flota dedicada a esta pesquería. El programa, dotado inicialmente con 4 millones de euros, busca contribuir al equilibrio entre la capacidad extractiva del sector y la conservación del recurso, en línea con los objetivos de sostenibilidad a medio y largo plazo.

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